Roman David Gómez, este jueves en la Audiencia Provincial de Toledo, es ayudado por un policía nacional para poder declarar
Roman David Gómez, este jueves en la Audiencia Provincial de Toledo, es ayudado por un policía nacional para poder declarar - ANA PÉREZ HERRERA
Juicio por el atraco a un supermercado en Yuncos

Román David: «Me apuntó a la cabeza y disparó; no me dio tiempo a reaccionar»

Este jueves ha declarado el guardia civil que ha quedado en silla de ruedas

TOLEDOActualizado:

Román David Gómez, el guardia civil que resultó gravemente herido, quedando en silla de ruedas, en el atraco a un supermercado de Mercadona en Yuncos en 2013, ha declarado este jueves en la tercera jornada del juicio que se está celebrando en la Audiencia Provincial de Toledo.

«Ya lo tengo bastante asumido, pero lo pasé fatal», ha dicho con sencillez Román David, recordando el lamentable suceso que entonces conmocionó a la provincia.

La vida de este guardia civil cambió forzosamente el 5 de octubre de 2013, cuando sufrió un disparo en el cuello que le alcanzó la médula espinal y le dejó en silla de ruedas. El disparo fue efectuado por una de las tres personas que salían del Mercadona después de cometer el atraco, aunque Román David no pudo reconocer a ninguno de los tres al ir encapuchados.

Los trágicos hechos ocurrieron a eso de las «nueve o nueve y cuarto de la noche» del mencionado 5 de octubre. Poco antes, Román David y una compañera, que también ha prestado declaración este jueves, se encontraban en una rotonda de Yuncos, dentro del coche patrulla, cuando un vecino se les acercó. Este les informó de que había visto a tres personas en un coche en una actitud «sospechosa», con la cara tapada por máscaras, por las inmediaciones del Mercadona y que no sabía si se trataba de una «broma» o de algo más serio.

La compañera de Román David ha precisado que este vehículo sospechoso era un Seat Córdoba gris y que al acercarse al Mercadona le vieron aparcado junto a la entrada, con una puerta entreabierta y sin nadie dentro. Al mirar hacia dentro del supermercado, la compañera de Román David vio a una persona de espaldas y con un gorro de lana, lo cual era muy raro porque ese día «hacía muchísimo calor».

«A mí me dio muy mala espina. Era un pálpito», ha contado la agente por videoconferencia. Los dos guardias civiles pidieron refuerzos por precaución, pero nadie de la Benemérita les contestaba. En esas, Román David quería pasar al súper, pero su compañera intentó frenarle. No pudo. «Hizo caso omiso y se bajó del coche», ha añadido.

Román David no veía claramente lo que sucedía dentro del Mercadona por el «reflejo del sol». Solo oía un poco de «barullo». Cuando ya estaba próximo a la entrada, vio a tres hombres encapuchados que salían del súper y se dirigían hacia él. Iban en fila india y con bolsas. El primero de ellos «se resbaló»; el segundo, con gorra, apartó al primer atracador y en un suspiro, unos «tres segundos», apuntó a la cabeza de Román David y le disparó a bocajarro. El guardia civil no tuvo tiempo de reaccionar, ni mucho menos de desenfundar su arma reglamentaria.

La bala le entró por el cuello y, como consecuencia, cayó herido al suelo. Román David pensó que le iban a rematar y escuchó más disparos, pero no iban dirigidos hacia él. «Supongo que fueron contra mi compañera», que se encontraba dentro del coche patrulla.

«Paralizada»

Con Román David tirado en el suelo, los tres atracadores «salieron corriendo (del súper) y dos de ellos me dispararon a saco», ha relatado la agente. En un primer momento, se quedó «paralizada» y «sentí un calor en el pecho muy grande, como si también me hubieran alcanzado», pero no fue así. Era la tensión por el grave suceso.

Cuando los atracadores se marcharon, primero se mostró «desesperada» por que a Román David se lo llevaran a un hospital. Cuando finalmente lo evacuaron, la agente sufrió «una crisis de ansiedad», que derivó en una baja por «estrés postraumático» y que ha provocado que ya tampoco esté en la Guardia Civil. A ella también le cambió la vida.

Mientras, Román David pasó una larga convalecencia en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo y precisó de ayuda piscológica. Hoy, necesita de la ayuda de otras personas para las labores del día a día. Por su valiente actuación, ha recibido la Medalla al Mérito Social de Castilla-La Mancha y la Medalla de Oro de Illescas, entre otros reconocimientos.

Por este atraco hay encausados tres hombres (José Manuel Cifuentes Peláez, alias Panamá; Ángel García-Caro Repiso y Miguel Ángel Seoane Doñoro, alias Quini). Fueron detenidos en diciembre de 2013 cuando iban a dar otro golpe. En total, siete personas están siendo juzgadas en la Audiencia de Toledo.

En la primera jornada del juicio, García-Caro disculpó a Panamá y Quini del atraco de Yuncos, y aseguró que sus compinches eran, en realidad, un rumano y un georgiano.