Ángel Jiménez, este sábado en Villaseca de la Sagra
Ángel Jiménez, este sábado en Villaseca de la Sagra - Alejandro Lara Ripiero

Los novillos de Cebada Gago ponen al descubierto los fallos de la terna

Solo Ángel Jiménez destacó en el primero de la encastada novillada

Villaseca de la SagraActualizado:

Los diestros de la cuarta novillada del certamen Alfarero de Oro no supieron aprovechar este sábado las cualidades de los ejemplares que Cebada Gago llevó a la plaza de toros de Villaseca de la Sagra, que registró más de tres cuartos de entrada. Los novillos se emplearon en varas y la mayoría llegó bien a la muleta.

El ecijano Ángel Jiménez comenzó su faena al primero de la tarde con buenos doblones y continuó con dos excelentes series de redondos. Con la izquierda bajó un poco la faena y acabó con su enemigo con varios pinchazos. Escuchó un aviso y perdió lo que podía haber sido una oreja.

En su segundo llegó con fuerza a la muleta, por lo que había que templarlo y mandarlo, cosa que Jiménez no consiguió. Una estocada trasera y tendida precedió al aviso que le envió la presidencia.

El francés Tibo García se encontró con un novillo de poca embestida aunque podía haberse lucido con él de haberlo llevado por el camino correcto. Una media fue suficiencia. Silencio.

No logró acoplarse con la pañola en el quinto, que necesitaba templanza y mando. Sufrió varios enganchones y mató de una estocada caída.

Tampoco remató bien Alejandro Gardel a su impresionante primero, con el que el subalterno Raúl Cervantes se desmonteró en banderillas. Gardel inició su labor muleteril ante un ejemplar con unos pitones de miedo. Lo intentó pero no logró lucirse. Un pinchazo sin asomarse al balcón y una media fueron suficientes para acabar con el burel.

En el de la jota, que llegó con fuerza, se tenía que haber doblado, cosa que no hizo. Por ello, Gardel terminó dando machetazos en medio de la bronca del público. Una estocada tendida puso la rúbrica a su mala actuación.