Un montón de arena tapa el hueco de la farola en la que se estrelló el coche
Un montón de arena tapa el hueco de la farola en la que se estrelló el coche - EFE

Da positivo en alcohol y drogas la madre del bebé fallecido en un accidente de tráfico en Gerindote

La mujer conducía el turismo y otro hijo, de siete años, está ingresado en un hospital

ToledoActualizado:

Fátima acudirá este sábado por la mañana al cementerio de Torrijos (Toledo) para enterrar a su hijo, Carlos Omar, de 10 meses, muerto en un accidente de tráfico causado este viernes por ella misma, que luego dio positivo en alcohol y drogas, en el vecino pueblo de Gerindote. Solo habían pasado unos diez minutos de la medianoche del jueves al viernes.

La mujer, marroquí de 32 años, duplicó el máximo permitido de 0,25 miligramos por litro en aire expirado en el test de alcoholemia al que fue sometida por la Guardia Civil. La conductora, que tiene antecedentes por delitos contra el patrimonio, dio también positivo en consumo de cocaína.

Dentro del casco urbano de Gerindote (2.600 habitantes), el coche que conducía Fátima (como la conocen en el pueblo) chocó violentamente contra una farola, a la altura del número 13 de la calle Torrijos, en la travesía de la CM-4009 a su paso por el pueblo. Como consecuencia de la colisión, ocurrida en un tramo recto y nada más superar un paso de peatones bien señalizado, otro hijo de siete años de la mujer resultó herido grave.

Su hermano pequeño, el bebé de diez meses, viajaba en los asientos traseros, en una silla mal anclada al vehículo. El mayor lo hacía en la parte delantera, sin el cinturón de seguridad abrochado, al igual que la madre. Según los vecinos, los tres regresaban a casa, en Gerindote, después de haber pasado por Torrijos, población situada a menos de dos kilómetros. Algunos comentarios apuntan a que en esta última localidad la conductora habría tenido algún golpe contra otros vehículos antes de estamparse contra una farola en Gerindote. En cualquier caso, el accidente mortal ocurrió a unos 700 metros de su vivienda, en las inmediaciones de la carretera de Toledo.

«¡Mi hermanito!»

Tras la dramática colisión, el hermano mayor no se cansó de preguntar por Carlos Omar:«¡Mi hermanito, mi hermanito!». El bebé, con parada cardiorrespiratoria, fue evacuado hasta el hospital Virgen de la Salud de Toledo, donde falleció. Su hermano también fue trasladado a este centro sanitario, donde la madre llegó en un vehículo conducido por su pareja sentimental, según fuentes de Emergencias 112 de Castilla-La Mancha. Este servicio movilizó agentes de la Guardia Civil, dos UVIs, un médico de urgencias, una ambulancia de soporte vital y los bomberos del Consorcio de la Diputación de Toledo.

El niño de 7 años quedó ingresado en Pediatría (la sexta planta del hospital), mientras que Fátima fue atendida en el servicio de Urgencias y dada de alta horas más tarde. En ese intervalo, la madre y su compañero sentimental protagonizaron un grave altercado, un «buen lío» según algunos testigos, en el que que la pareja de Fátima llegó a estropear una puerta.

La mujer, que luego acompañó a su hijo mayor en la habitación del hospital donde el chaval continuaba ingresado anoche, volvió a pasar por Urgencias durante la tarde, ya que se quejaba de dolores en algunas articulaciones.

Después de dar sepultura al bebé esta mañana (no habrá oficio católico porque la madre es musulmana), Fátima será detenida por la Guardia Civil acusada, probablemente, de un homicidio imprudente bajo la influencia de bebidas alcohólicas y de drogas. En Gerindote no circulan comentarios favorables al comportamiento general de la madre, a la que definen como una mujer con una personalidad complicada.

Varias horas después del accidente, la maltrecha farola fue retirada. Ahora solo hay un montón de arena para tapar el rastro de un accidente en el que Carlos Omar perdió la vida por una mortal imprudencia de su madre.