Ermita de «La Purísima»
Ermita de «La Purísima» - ABC
EL ROMERAL

Llamamiento de los vecinos por el abandono de una de sus ermitas

Se ha puesto en marcha una campaña de micromecenazgo para financiar las obras de restauración de «La Purísima»

ToledoActualizado:

Los vecinos de El Romeral han salido al rescate de la ermita de la Purísima Concepción, apelando a la generosidad de la gente. A las ayudas que consiguió firmar el Grupo de Acción Local Tierras Dulcinea con la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente, y a las recaudaciones de actuaciones musicales y fiestas populares, se ha unido una campaña de micromecenazgo que los autores de la iniciativa restauradora están llevando a cabo por la web.

Los interesados intentan por segunda vez reunir la financiación necesaria. En 2004, la Dirección General de Patrimonio llegó a realizar estudios previos de arqueología del lugar donde está emplazada la ermita, pero el proyecto cayó en el olvido cuando la iglesia principal del pueblo, Nuestra Señora de la Asunción, cambió de párroco, una de las figuras clave en el proceso restaurador.

Hoy son muchos los entusiastas que se suman a la idea, en este modesto municipio, ubicado en pleno camino a Madrid, cuyos habitantes, algo más de 600, no pierden el fervor religioso ni la herencia de sus antepasados. Anunciación, coordinadora de los trabajos que se están haciendo, afirma que «con la pérdida de su patrimonio no quieren que desaparezca su cultura y sus raíces».

El alcalde, Luis Cecilio Úbeda, tiene la misma impresión, y sabe que sus vecinos «lo que tienen lo valoran mucho». Son ya dos ermitas las que han desaparecido, de las siete que custodiaban las distintas salidas del pueblo, y no quieren que «La Purísima» corra la misma suerte.

Vista aérea de la ermita de la Purísima Concepción
Vista aérea de la ermita de la Purísima Concepción - ABC

El tiempo ha hecho mella en la integridad del santuario, desde que se alzara en el siglo XVI, época en que era frecuente ver este tipo de construcciones diseminadas por el antiguo señorío de la Guardia, que amparaban a los viajeros que trashumaban por las vías pecuarias, como la Cañada Real Soriana o el llamado «Cordel Manchego».

El material que predomina en la fachada es el adobe. Por este motivo urge sanear las paredes, ya que los desprendimientos ocasionados en ellas trastocan toda la estructura. El proyecto, diseñado por el estudio de arquitectura OOIIO, también contempla la eliminación de humedades de la cubierta, la restauración del portón de acceso, la reposición del mobiliario, la dotación de iluminación interna y la recuperación del campanario.

Estiman que el presupuesto puede que ronde los 40.000 euros si las compañías constructoras participantes no suben los costes por las fluctuaciones del mercado del ladrillo. De las arcas del Ayuntamiento saldrá el dinero para la reparación del adoquinado de la plaza.

Las donaciones tendrán deducciones fiscales en la Declaración de la Renta. Para los primeros 150 euros, la Ley de Mecenazgo desgravación del 75%. Por encima de esta franja, lo que saldrá a devolver al donante será un 30% de las cantidades que transfiera. Los interesados en colaborar pueden visitar este portal: https://mecenalia.com/project/restauracion-ermita-del-xvi-patrimonio-historico-y-cultural/

El Romeral, antes de los movimientos migratorios que empujaron a sus habitantes a vivir en las ciudades –Anunciación es madrileña de nacimiento, sus padres emigraron a la capital en 1948–, contaba con una población de 3.000 habitantes. Eran los años 30 cuando la industria del esparto aseguraba el sustento a los romeraleños, hasta que irrumpió el uso masivo del caucho.

Los autores de la restauración de la ermita de la Purísima Concepción pretenden poner un foco de atención a los turistas, y así «dinamizar la vida del pueblo y darle notoriedad», indica Asunción, que lamenta el progresivo envejecimiento de sus vecinos.

En el término que abarca la línea de ermitas, hay silos que fueron las viviendas más habituales en El Romeral desde el siglo XIX, y un molino, en buen estado de conservación, con una maquinaria original que apenas ha sido reemplazada, todavía apto para moler. El alcalde quiere que sus engranajes rueden al menos una vez al mes, y fabriquen harina en directo. Se espera que la ermita, después de restaurada, aloje conciertos de música sacramental y lecturas conjuntas de cuentos populares.