Momento en el que comenzaron las obras en 1976
Momento en el que comenzaron las obras en 1976 - Cipriamo Jiménez

Embalse de Finisterre: entre la demolición y la pervivencia

Ecologistas en Acción lo califica de «fracaso hidráulico», mientras la Mancomunidad del Río Algodor defiende su utilidad

ToledoActualizado:

Nunca el embalse de Finisterre, desde que fue inaugurado allá por el año 1977, se ha visto lleno de agua hasta el máximo de su capacidad. Las precipitaciones caídas en la zona donde se ubica, más bien escasas, y la marcada estacionalidad del río que lo atraviesa, el Algodor, sólo han permitido que el agua concentrada alcance como mucho el 43% del total disponible.

Recientemente, Ecologistas en Acción ha incluido Finisterre en una lista de estructuras hidráulicas españolas que, a su juicio, son prescindibles por no haber cumplido los objetivos que sus constructores plantearon. El informe indica al respecto que «no retiene agua suficiente para suplir las demandas para las que fue construido» y que desde el primer momento «el agua que se preveía embalsar fue sobredimensionada».

El estudio propone su desmantelamiento con otro fin: «liberar el río Algodor», ya que «el paso de un ecosistema fluvial a otro estancado influye de manera decisiva en su flora y fauna». Miguel Ángel Hernández, de Ecologistas en Acción de Toledo, critica el dique de contención que supone el pantano ya que «el poco agua que discurre por el río está allí presa», retiene todo el agua de lluvia, y causa un «empobrecimiento del ecosistema», al interrumpir el camino migratorio de los peces y propiciar la desecación de los bosques ribereños, algo que, en definitiva, «reduce la biodiversidad del entorno».

No obstante, pese a que falta mucho para que el pantano se vea colmado de agua – el nivel actual se sitúa en los 18 hectómetros cúbicos, muy por debajo de los 133 disponibles – existen voces que claman por mantenerlo en pie. Jesús Fernández, presidente de la Mancomunidad del río Algodor, y también alcalde de Tembleque, cuyo término municipal abarca la mayor parte de la estructura, afirma que en el estado actual en que se encuentra el embalse, se podría abastecer durante «dos años mínimo» a los 45 pueblos que comprenden la comarca beneficiaria de sus recursos hídricos. Hoy en día, sus residentes –en torno a los 168.000 habitantes– realizan captaciones del embalse de Almoguera, en la provincia de Guadalajara, una fuente que explotan desde que el crecimiento demográfico de la zona se hizo insostenible para Finisterre.

Sequía

Según las fuentes consultadas, la necesidad de conservar el embalse toledano se justifica por sus funciones complementarias. Fernández afirma que si bien no hay concesión para el consumo humano, en un momento dado podría «paliar los efectos de la sequía», poniendo en marcha las máquinas potabilizadoras encargadas de separar el salitre disuelto.

Asimismo, en los meses de verano, las compuertas de la presa se abren para trasladar una lámina de agua al Tajo, cuyo índice de insalubridad aumenta considerablemente en estas fechas. El alcalde temblequeño afirma que hubo sobre la mesa un proyecto de construcción de un canal que fuese del embalse al río Jarama con la misma misión revitalizadora, costando en torno a 1.000 millones de euros a los presupuestos del Estado.

Por su parte, el río Algodor goza de una «suelta ecológica», siendo conscientes de que el agua de escorrentía «llena los acuíferos y se evapora para luego caer en forma de lluvia», indica Fernández. Éste afluente del Tajo no solo repara en Finisterre, ya que hay otras «presas» en Los Yébenes, lugar donde nace, que destinan cantidades de agua para usos privados en fincas ganaderas y cinegéticas.

La opinión pública de la zona parece favorable a la conservación del embalse, pese a que los mayores todavía recuerdan las alamedas y los extensos campos de viñedo y olivar que hubo en las zonas hoy inundadas. Cipriano, propietario de un bar próximo, advierte del elevado coste que supondría derribar una obra de tal robustez. Él ve con frecuencia el agua fluyendo por el río Algodor, y da la bienvenida a los pescadores que se citan en la presa para capturar especies como carpas o lucios.