Imagen de Borox. A la derecha, la zona que se pretende revitalizar
Imagen de Borox. A la derecha, la zona que se pretende revitalizar - ABC

Una apuesta por recuperar la historia y el patrimonio

Borox es una de las cuatro ganadoras del Concurso de Arquitectura Driehaus. Quieren transformar dos edificios y reordenar espacios públicos para revitalizar la localidad

ToledoActualizado:

El pasado 29 de noviembre fue un día importante para Borox. La localidad fue elegida ganadora, junto a Trujillo (Cáceres), Baza (Granada) y Jaca (Huesca), del Concurso de Arquitectura Driehaus, una oportunidad para recuperar un «deteriorado» patrimonio, según reconoce el concejal de Cultura, Carlos Hermida.

Esta inédita iniciativa puesta en marcha por el financiero norteamericano Richard H.Driehaus, ayuda a rehabilitar la arquitectura tradicional de municipios españoles.

Se trata de la segunda edición del concurso y ya el año pasado concurrió Borox con un proyecto de recuperación de la plaza. Pero no lo consiguieron. Y este año han vuelto a insistir y para ello el Ayuntamiento ha contado con el asesoramiento de una arquitecta especializada, Ruth López Calzada, que ha desarrollado la propuesta municipal.

«Decidimos presentarnos este año con una idea más detallada y de otra zona más prioritaria del pueblo, el entorno de la biblioteca municipal y del hogar del jubilado», explica Carlos Hermida, un edil muy sensibilizado con el patrimonio y que desde 2015 trabaja por potenciar los compromisos adquiridos en la campaña electoral en esta área.

Los dos edificios municipales son relativamente nuevos, de los años ochenta y noventa, «pero no corresponden a la arquitectura castellana de la zona», afirma el concejal. En su opinión, el entorno de estos edificios se dañó tras el Plan E, impulsado por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, «época en la que en Borox había, al parecer, otras prioridades que mirar por la conservación del patrimonio».

¿Cuál es el siguiente paso ahora? Pues hasta el 19 de marzo, estudios de arquitectura nacionales e internacionales pueden presentar sus proyectos de diseño para dar respuesta a las propuestas presentadas por los ayuntamientos elegidos. «Son proyectos que podrían costar al Ayuntamiento entre 15.000 y 20.000 euros y que de esta manera el mecenas Driehaus paga a los estudios de arquitectura. Luego tendremos que buscar financiación para las obras», apostilla Hermida.

Matiza el concejal de Cultura que en Borox entre los años 2004 y 2008, con el boom inmobiliario, se actuó de una manera «aberrante» y con estas intervenciones, referentes para posteriores iniciativas públicas y privadas, se devolvería al municipio parte del atractivo perdido con los años y rediseñar el casco urbano del municipio.