Diversos colectivos sociales llevan años reclamando la apertura del Hospitalito del Rey
Diversos colectivos sociales llevan años reclamando la apertura del Hospitalito del Rey - LUNA REVENGA
Sanidad

Unanimidad para destinar 500.000 euros al Hospitalito del Rey

En la comisión de Economía y Presupuestos de las Cortes de Castilla-La Mancha se aprobó invertir otros 300.000 euros para rehabilitar el antiguo edificio Fisac en Ciudad Real

TOLEDOActualizado:

22 horas, repartidas entre el lunes y el martes, duró la comisión de Economía y Presupuestos de las Cortes de Castilla-La Mancha en la que los tres grupos políticos (PP, PSOE y Podemos) debatieron las más de 330 enmiendas a los Presupuestos de 2018. Tras este trámite, se prevé que la mayoría socialista-podemita apruebe las cuentas en el pleno del próximo viernes de 22 de diciembre.

Entre las enmiendas, se rechazaron la inmensa mayoría, todas las presentadas por el PP. En cambio, se aprobaron 13, seis por unanimidad. Estas fueron: destinar 500.000 euros para la reapertura de la residencia de mayores «Hospitalito del Rey» en Toledo con gestión enteramente pública. También dotar con 300.000 euros las obras para la rehabilitación del antiguo edificio Fisac en Ciudad Real e invertir medio millón de euros para prevenir la transmisión de la enfermedad «xylella fastidiosa» a la vid y el vino.

Las otras tres medidas que apoyaron los tres grupos fueron: destinar un millón de euros a Cruz Roja para que gestione las ayudas de pobreza energética; concretar los plazos en los que se producirán los liberamientos de créditos para la UCLM y la Universidad de Alcalá; y reservar el ocho por ciento del presupuesto total de los contratos a centros especiales de empleo y empresas de inserción.

El PP pedía, entre otros temas, aumentar el dinero para la agricultura ecológica, un millón de euros para acabar con las plagas de conejos, partidas para diversas ferias agroalimentarias y más dinero para retirar los restos de amianto en Toledo.

Obras hospital Albacete

También continuar con las obras del hospital de Albacete, prevenir «la fuga» de profesionales sanitarios a otras regiones debido a las condiciones «precarias» en las que trabajan, la reanudación de las obras del centro de salud mental de Alcázar de San Juan, la puesta en marcha de diversos servicios en el hospital de Cuenca, la construcción de centros de salud y consultorios en más de 30 municipios o la adquisición de maquinaria tecnológica en centros sanitarios. Sin embargo, todo fue rechazado por el bipartito PSOE-Podemos. Aún así, todo lo propuesto por el PP volverá a debatirse en el pleno de Presupuestos del día 22.

Desde Cuenca el presidente regional, Emiliano García-Page, cargó contra los populares asegurando que, de aprobarse, «echarían al traste importantes inversiones culturales que van a traer a miles de turistas a Cuenca, Talavera o Sigüenza». Por ejemplo, el Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha, del que se inauguró el espacio «Los tesoros de la Tierra» , tendría que cerrar automáticamente.

Por contra, en el PP acusaron a Podemos de estar «vendido al Gobierno». Se ha «entregado de forma vergonzosa», dijo el diputado popular Carlos Velázquez, para quien Podemos cuenta con un «ejército de asesores» y el PSOE «garantiza los sillones» a Podemos y viceversa.

Desde el PSOE su portavoz regional, Cristina Maestre, dijo que los miembros del PP están «rabiosos» por el hecho de que la próxima semana previsiblemente se vayan a aprobar unos presupuestos que «servirán para dar más calidad de vida a los ciudadanos».

Para Maestre el modelo del PSOE «es el del bienestar social, el de apoyar a lo público y el de mejorar la vida de los ciudadanos con políticas sociales»; mientras que el modelo del PP en el Gobierno fue el de «cerrar proyectos, despedir profesionales, privatizar y olvidar la promesa de crear empleo». «Los ciudadanos están esperando a que el Gobierno saque los presupuestos para tener plan de empleo, para tener más aparatos sanitarios y para que haya más políticas sociales», añadió.

Asimismo, acusó a los populares de no cesar en sus «gestos de hipocresía» a través de sus enmiendas parciales, que representan «el cinismo de querer reconstruir lo que destruyeron ellos».