TOLEDO

La Tarasca sale, lo mismo haga frío que calor

Una multitud con agua y abanicos sale al paso del famoso personaje del Corpus de Toledo

El monstruo verde lanza sus chorros sobre el público apiñado en las calles del Casco
El monstruo verde lanza sus chorros sobre el público apiñado en las calles del Casco - Ana Pérez Herrera

En una tarde de intenso calor (los termómetros marcaban 40 grados) y en alerta amarilla por las altas temperaturas en toda Castilla-La Mancha, la Tarasca, ese personaje mitológico que asusta a los niños, junto a los gigantones y cabezudos han vuelto este miércoles a desfilar para anunciar la fiesta más importante de Toledo, el Corpus Christi. Miles de toledanos y también numerosos turistas, casi todos provistos de abanicos por la canícula que caía a plomo sobre la ciudad, han contemplado en la calle este tradicional cortejo, que realiza todos los años el mismo recorrido de la procesión que un día después hará la Custodia de Arfe. Los gigantones de Lorenzana, que se recuperaron hace ya nueve años, se quedaron, otro Corpus más, en el balcón del Ayuntamiento.

Las calles de Toledo están engalanadas con preciosos centros de flores de color rojo carmesí, para acoger este jueves una nueva jornada de exaltación eucarística con la procesión solemne que se celebrará con motivo del Corpus Christi, una fiesta Declarada de Interés Turístico Internacional que se abrirá con el disparo, a las 8.00 horas, de las bombas reales. La procesión comenzará una vez finalizada la misa pontifical, que se oficiará en rito mozárabe desde las 10.00 horas y que será presidida por el arzobispo toledano, Braulio Rodríguez, en la catedral primada. Tras la celebración de la Misa, alrededor de las 11.00 horas, el cortejo emprenderá, como siempre, su camino por las calles impregnadas por el aroma de tomillo, romero y cantueso y adornadas con tapices, mantones de manila, reposteros, flores, guirnaldas y cubiertas con los típicos toldos.

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