Marañón en el Cigarral de Menores, su casa toledana, con Toledo al fondo
Marañón en el Cigarral de Menores, su casa toledana, con Toledo al fondo - Ana Pérez Herrera
ENTREVISTA

«He sugerido el micromecenazgo a la Fundación para financiar proyectos»

Gregorio Marañón será investido el próximo 23 de febrero Doctor Honoris Causa por la Universidad de Castilla-La Mancha por una vida de trabajo por la cultura

ToledoActualizado:

En su larga lista de distinciones y reconocimientos a toda una vida dedicada a la defensa del patrimonio y la cultura, dice sentirse muy honrado y agradecido por este título que le otorgará dentro de unos días la Universidad regional. El que fuera presidente de la Fundación Toledo durante más de veinte años no ha perdido su «militancia» toledanista ni su amor por la ciudad que siempre está en su cabeza.

¿Qué opina del proyecto de parque temático de Puy du Fou, que pretende recrear la historia de España junto al escenario real de la ciudad de Toledo?. Un proyecto en el que el mismísimo Banco Europeo de Inversiones ha mostrado su gran interés.

Se trata de una importante iniciativa para la región que creará riqueza, puestos de trabajo y que, por supuesto, constituirá un foco de atracción para los visitantes. Con todo, este proyecto hay que contemplarlo desde una visión global de Toledo, y nadie puede dudar desde esta perspectiva que la prioridad ha de ser siempre la puesta en valor de su ingente patrimonio. Me refiero, por supuesto, tanto a la gestión de su conservación como a la turística, y, naturalmente, también a la emblemática, pues la significación de Toledo estará siempre vinculada a su patrimonio histórico y cultural.

¿Cree que se está produciendo un cambio en las tendencias turísticas hacia el espectáculo que pueda hacerse de la Historia y las huellas que ésta ha dejado en las ciudades patrimonio como Toledo?

El IV Centenario del Greco demostró claramente que no hay tal cambio de tendencia. Por supuesto que los parques de atracciones tienen un potencial de visitantes alto, pero los visitantes interesados en conocer el verdadero patrimonio de una ciudad como Toledo son incontables y generan, además, un mayor valor añadido.

En cualquier caso, ¿considera positivo ese boom, esa hiper-saturación turística que viven muchas ciudades europeas? Toledo está siempre lleno de turistas ahora y parece haberse quebrado la estacionalidad que antaño caracterizaba este fenómeno.

Hay días en los que el casco histórico de Toledo está saturado, pero siempre en una franja horaria muy estrecha, marcada por los tour-operadores que, a partir de las 18 horas, dejan vacía la ciudad histórica. Es fácil imaginar la capacidad de crecimiento en la afluencia de visitantes de Toledo si ampliamos el horario de las visitas, si incluimos las pernoctaciones, si añadimos actividades verdaderamente culturales como, por ejemplo, el Festival de Música, y si extendemos el escenario turístico desde el Hospital de Tavera hasta una Vega Baja recuperada y convertida en un frondoso parque con su Circo Romano, el observatorio de agua de Cristina Iglesias y el yacimiento visigodo.

Esperanza para el Festival

Juan Ignacio de Mesa, en una reciente entrevista con ABC, dijo que el Festival de Música El Greco no tenía nada programado. ¿Hay alguna novedad?

Tengo información muy alentadora. Creo que dentro de muy poco se anunciará un excelente Festival para este año, en el que, de nuevo, destacarán las Batallas de Órganos y un extraordinario concierto en la catedral, el «Réquiem de Brahams», por el coro y orquesta del Teatro Real. Recomendaría que no se perdiera el Festival de Música. Es significativo que el Barómetro de la Cultura de la Fundación Contemporánea siga destacando su importancia y significación. Tendríamos que lograr que el Festival de Toledo tuviera unas ayudas y una proyección similares a las del Festival de Granada, como sucedía, hace décadas, con las Decenas Musicales de Toledo.

Paloma Acuña acaba de coger el testigo de Juan Ignacio de Mesa como presidenta de la Fundación Toledo. ¿Qué opinión le merece, es cierto, como se rumorea, que su elección es fruto de una sugerencia suya?

La candidatura de Paloma Acuña no ha necesitado de ninguna sugerencia: ella ha sido el alma de la Fundación desde su origen, era su vicepresidenta, y es una de las mejores gestoras culturales de nuestro país como lo ha demostrado desde el inicio de la Real Fundación hasta el IV Centenario del Greco. En este sentido, la propuesta que hizo Juan Ignacio con el apoyo unánime de la Comisión de Gerencia contó con el mayor respaldo imaginable por parte del Patronato y de los patrocinadores públicos y privados.

Los retos de Paloma Acuña

¿Cuáles son los retos fundamentales a los que se enfrenta ahora Acuña?

La Fundación necesitaba un impulso y una actualización que, sin duda, Paloma va a liderar con éxito. Entre los asuntos más importantes que la esperan está sin duda el de la Vega Baja, al que me referiré en mi discurso de investidura como Doctor Honoris Causa. Otra cuestión pendiente de la Fundación es cómo convocar a la sociedad civil toledana para que se involucre en la defensa del patrimonio de su ciudad. El ejemplo de Soliss marca el camino, y yo creo que también hay un espacio para el micro mecenazgo que la Fundación aún no ha explorado.

¿Podría concretar más lo del micro mecenazgo, en qué consistiría?

He sugerido en el ámbito de la Fundación que se elija un proyecto adecuado y, a través de los nuevos sistemas establecidos, se plantee su financiación con aportaciones personales pequeñas que cuentan, además, con un excelente tratamiento fiscal. Lo que hace Eduardo Sánchez Butragueño para editar sus excelentes libros de fotografía constituye un magnífico ejemplo.

¿Le preocupa el cierre paulatino de los conventos de clausura y la pérdida de su valioso patrimonio?

Abordar, desde un punto de vista del patrimonio de la ciudad, la crisis de los conventos de clausura me parece inaplazable, y deberá hacerse en colaboración estrecha con la Iglesia, que es su titular.

¿Y la Vega Baja? Aún no existe plan director después de tantos años de haber sido declarada zona protegida.

Respecto a la Vega Baja es esencial dejar claro, de una vez por todas, que tiene una doble riqueza y que cualquiera de las dos justifica por sí sola su preservación. Me refiero a su valor paisajístico y a su yacimiento arqueológico. Cossío mencionaba el paisaje de la Vega Baja como uno de los cinco elementos patrimoniales esenciales de la ciudad, y, por supuesto, así ha sido reconocido en la Declaración de la Unesco y en las distintas regulaciones urbanísticas desde el año 1966. Produce sonrojo tener que explicarlo aún. Cualquier gran ciudad del mundo se consideraría muy afortunada por poder tener en su centro un espacio como el de la Vega Baja. No quiero extenderme en este punto para no quedarme sin discurso el día 23.

Modelo de ciudad

¿Cuáles son para usted los pilares del modelo de ciudad para Toledo y quién cree que debería liderarlo?

Siempre he pensado que el crecimiento de Toledo tenía dos grandes motores: su excepcional patrimonio y su cercanía a Madrid. No olvidemos que estamos a 25 minutos en tren de la región más rica de España, con casi siete millones de habitantes y un turismo floreciente. Esta vecindad, si se gestiona bien, supone para Toledo un potencial inconmensurable, y, por el contrario, si no se hace adecuadamente conlleva también riesgos indudables. En cuanto a quién debe liderar nuestra ciudad, la respuesta es clarísima: aquéllos a quienes los ciudadanos han dado su mandato, esto es, el presidente, Emiliano García-Page y la alcaldesa, Milagros Tolón.

Después del gran centenario de El Greco 2014 parece estar paralizado el proyecto de unificar la obra del cretense en la ciudad. ¿Es optimista al respecto?

Respecto al Museo del Greco, es tan obvia la necesidad de que haya un gran Museo del Greco en Toledo, que estoy seguro de que, como la manzana de Newton, caerá por sí solo. Hay una excelente posibilidad de hacer ese gran museo dentro de la judería, una vez que se descartó hacerlo en Museo de Santa Cruz.

Usted, que nunca se aleja de Toledo ¿qué siente ahora al mirarla desde el Cigarral de Menores, qué futuro le depara a la ciudad?

Desde el Cigarral la silueta de Toledo, que permanece inmutable a lo largo de los siglos, inspira mucha paz. Pero mi imaginación me lleva continuamente a pensar en el Toledo del mañana. Es una ciudad apasionante, como lo es su futuro.