El restaurante se encuentra en la estación de autobuses
El restaurante se encuentra en la estación de autobuses - Luna Revenga

«Robin Hood» de Toledo: cenas que dignifican

Los voluntarios de Mensajeros de la Paz colaboran en este restaurante ofreciendo cenas gratis a las personas sin hogar

TOLEDOActualizado:

Los voluntarios de Mensajeros de la Paz que colaboran en el restaurante «Robin Hood» ofreciendo cenas gratis a las personas sin hogar, destacan lo gratificante que resulta para ellos esta labor y el «buen ambiente» que se ha creado entre los usuarios de este servicio que persigue «dignificar a las personas».

La filosofía de este restaurante no es precisamente quitar al rico para dárselo al pobre, sino compartir con quienes menos recursos tienen.

La responsable de la Fundación Mensajeros de la Paz en Toledo, Rosa Trujillo, explica que «Robin Hood» está dirigido, entre las personas que tienen dificultades económicas, "a la escala más complicada" pues en muchos casos quienes acuden a este servicio no tienen vivienda.

Se trata de un restaurante privado que está ubicado en la estación de autobuses y que funciona como cualquier otro local de estas características, es decir, se puede desayunar, comer o tomarse el aperitivo y, a la vez, donar dinero y dejar pagado un café, una cena, una cama o una ducha. Lo recaudado va directamente a los recursos con los que cuenta Mensajeros de la Paz, una ONG fundada y presidida por el padre Ángel.

«Robin Hood» Toledo fue el segundo restaurante de una cadena que ya cuenta con tres establecimientos, los otros dos en Madrid. Ofrece cenas a partir de las 19.00 horas que constan de un primer plato, un segundo y postre.

Desde su puesta en funcionamiento, el pasado 1 de marzo, 80 personas sin hogar han pasado por este establecimiento, que atiende a una media de 21 usuarios diarios y que ha contado con la colaboración puntual de Iván Cerdeño, chef del restaurante toledano «El Carmen de Montesión», con una estrella Michelin.

«Algunos continúan desde el principio porque su situación no ha cambiado y otros solo han estado el tiempo que lo han necesitado», indica Trujillo, quien resalta que, poco a poco, el trabajo que llevan a cabo se está dando a conocer más.

En la actualidad este trabajo corre a cargo de diez voluntarios de la fundación y a él puede sumarse todo aquel que lo desee pues, como apunta la responsable de Mensajeros de la Paz en Toledo, «siempre es bienvenido».

La valoración de este servicio es «muy buena» y, en su opinión, está siendo «muy útil» para las personas que más lo necesitan. Dice que se ha creado «buen ambiente» entre el grupo que permanece y que se apoyan dentro de sus dificultades económicas y emocionales, porque entre ellos hay «una camaradería muy buena».

Teresa López, voluntaria de Mensajeros de la Paz desde primeros de marzo, incide en que tienen «una complicidad inmensa». «Están a gusto, contentos y para nosotros esto es muy gratificante», subraya López, que agrega que también se intenta que las personas que utilizan por primera vez este recurso se sientan cómodas.

Mensajeros de la Paz ofrece, además, los servicios de ropero o banco de alimentos. Para ello cuenta con la colaboración desinteresada de empresas y particulares que hacen sus donativos a la fundación, ya sea ropa, enseres domésticos, alimentos, juguetes o productos infantiles.

En este sentido, Trujillo resalta que los toledanos son «generosos» y su solidaridad también se deja notar en otras actividades que organizan a lo largo del año, como mercadillos y cenas solidarias o campañas de entrega de material escolar y de Navidad.

Esta onegé trabaja en colaboración con los servicios sociales del Ayuntamiento de Toledo y de otros municipios de la provincia y dispone de un comedor social infantil en el municipio de Alameda de la Sagra.

«No doy lo que me sobra, sino que comparto lo que tengo», es el lema de la Fundación Mensajeros de la Paz, cuyos voluntarios aseguran que «no hay una crema facial que ayude tanto a rejuvenecer como el ejercicio de la solidaridad».