«Autorretrato«, de El Greco
«Autorretrato«, de El Greco

El hijo del Greco falsificó su firma cuando el pintor sufrió un ictus

Los ataques cerebrales dejaron secuelas en su rostro, como muestra su «Autorretrato», según los expertos

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Doménico Theotocópuli (1541-1614) sufrió dos ictus o ataques cerebrales en los últimos años de su vida, uno más leve hacia 1600 y otro en 1608, cuando tenía 67 años (murió a los 73 años). Ello produjo secuelas en su rostro, cuya parte derecha aparece más descolgada, y un ojo más hundido que otro, como refleja su último «Autorretrato». Así lo afirma un estudio multidisciplinar —publicado en el Journal of the Neurological Sciencies— en el que ha participado uno de los mayores expertos del mundo en el cretense, el historiador Fernando Marías, catedrático de Historia del Arte de la Universidad Autónoma de Madrid, que este jueves ha pronunciado en Roca Tarpeya (sede de la Real Fundación Toledo) una conferencia bajo el título «El corpus documental de Doménico Theotocópuli El Greco. Trabajar para ser pobre».

En declaraciones a ABC, Marías ha explicado que diferentes documentos, entre los que se encuentra la comparación de sus firmas antes y después de estos infartos cerebrales, no descartan que Jorge Manuel, el hijo del pintor, falsificara su firma a partir de 1608, año en que se detecta la pérdida de la destreza en la escritura o agrafia. Ello plantea la duda de si las obras de su última década son suyas o ejecutadas por su taller, que dirigía su hijo, también artista.

Fernando Marías, el mayor experto del cretense, en la sede de la Fundación Toledo
Fernando Marías, el mayor experto del cretense, en la sede de la Fundación Toledo-A.P.HERRERA

«La nueva documentación existente sobre el Greco ha dado pistas más claras no solo sobre su situación económica, sino sobre su estado de salud, que repercutió sobre su obra. Parece que tenía problemas cardiovasculares y que probablemente hubiera sufrido un ictus o dos», que le tuvieron en una situación de postramiento, ha señalado Marías. «Hay un nuevo análisis en la documentación, como la ausencia de firmas en los contratos, o la falsificación de las firmas por su hijo; y por otro lado un análisis de la morfología de su autorretrato, unos signos de una posible parálisis facial, una situación de problemas vasculares a ojos de los médicos», ha añadido el que fuera comisario de la exitosa exposición «El griego de Toledo», la muestra más ambiciosa y de mayor envergadura realizada nunca sobre el artista y que fue organizada por la Fundación El Greco 2014.

La contribución de los doctores Bianucci y Appenzeller en el citado estudio sobre el estado de salud del Greco incide en que fue el propio artista, a través de su obra, quien describió sus propias discapacidades neurológicas. Y qué mejor forma de hacerlo que con las magistrales pinceladas de su aurorretrato.

El estudio multidisciplinar también habla de la situación económica e ideológica del cretense. «Esta hasta la cejas de deudas, una situación muy penuriosa y de números rojos constante de la que no conseguía salir», ha dicho Marías. ¿Y era religioso el Greco? «Más bien no», ha añadido el experto.