Vehículo aparcado en las inmediaciones de la Puerta del Cambrón
Vehículo aparcado en las inmediaciones de la Puerta del Cambrón - Ana Pérez Herrera

Dornier pedirá la revisión del acuerdo que le ha dejado fuera de la ORA en Toledo

Entre los trabajadores hay preocupación, pese a que hay subrogación de los puestos de trabajo

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El nuevo concurso para la adjudicación del servicio de la ORA que regula el estacionamiento de los vehículos en la vía pública de Toledo, así como el de grúa para la retirada de los mal aparcados, ha traído un cambio de la empresa concesionaria, ya que después de 20 años de gestión por parte de Dornier, el servicio fue adjudicado la semana pasada, por un tiempo durante siete años y posibilidad de otros dos de prórroga, a la empresa EYSA Estacionamientos y Servicios S.A.

Sin embargo, según ha podido saber ABC, Dornier ha pedido la revisión del contrato de adjudicación y del pliego de condiciones, lo que, muy probablemente, irá acompañado del oportuno recurso contra el acuerdo de adjudicación. En ese caso, el comienzo del nuevo contrato podría demorarse incluso hasta tres meses.

A esta circunstancia originada por el cambio se une la preocupación de los algo más de 50 trabajadores que forman la plantilla de Dornier (controladores, operarios de la grúa y oficinas), que aunque conocen que el pliego de condiciones recoge la subrogación de la actual plantilla, expresan su temor e incertidumbre por su futuro. Principalmente, como manifestó a este periódico José Morales, presidente de la junta de personal de Dornier, por la nueva tecnología que se va a poner en marcha y que puede eliminar puestos de trabajo. Y eso pese a que el técnico municipal encargado de la adjudicación de este servicio les ha transmitido tranquilidad asegurándoles que «no se va a cambiar tecnología por puestos de trabajo».

Sin embargo, entre la plantilla, asegura Morales, «hay preocupación porque el despido es libre y con la oportuna indemnización se puede prescindir de los trabajadores que se estimen convenientes». De momento no se ha producido ningún contacto entre los trabajadores y la nueva empresa, aunque lo previsto es hacer una asamblea de trabajadores una vez que se produzca la primera reunión con la nueva adjudicataria.

Tras analizar todas las ofertas recibidas, la Mesa de Contratación del Ayuntamiento de Toledo tuvo que decidir finalmente entre Dornier, S.A, la adjudicataria durante los veinte años que ha venido funcionando la ORA, y EYSA, que tiene actividad en varias ciudades como Madrid y también gestiona la ORAde Talavera de la Reina. Esta última, con una puntuación de 159,3, es la que ha obtenido el mejor resultado, frente a los 155,6 puntos que consiguió Dornier.

Según las condiciones del contrato, la empresa adjudicataria debe presentar durante estos días toda la documentación que acredite que todo está en orden, así como comprobar que la propuesta económica y financiera presentada es capaz de soportar los precios ofertados. No obstante, como se ha dicho al principio, todo este trámite puede quedar en suspenso si Dornier, como se espera, presenta un recurso contra la adjudicación.

El presupuesto base para licitar era de 21,5 millones de euros y la duración del contrato es de siete años. Hay que precisar que Dornier presentó una oferta económica que rebajaba medio millón de euros a la de EYSA, que sin embargo obtuvo una mayor ventaja en el apartado técnico, que es el que al final ha decantado el fallo.

Expendedores inteligentes

La nueva adjudicataria deberá realizar una serie de mejoras técnológicas, entre ellas instalar nuevos expendedores de tickets de última generación que incluyan, entre otros dispositivos, panel solar de alto rendimiento, comunicaciones 3G, pantalla en color con alta resolución, lector de tarjetas y certificado para pago bancario. Esta inversión además es cuantiosa, ya que en la ciudad existen actualmente más de 200 expendedores, algunos de los cuales se reubicarán.

Entre otras cosas, la nueva tecnología instalada permitirá un tratamiento online del servicio en tiempo real, exigido con el fin de garantizar la transparencia en la explotación de la concesión. Su instalación deberá realizarse en un tiempo máximo de seis meses desde que se firme el contrato.

Coches y motos eléctricas

El nuevo servicio debe incluir la app de pago por móvil, pero una de las novedades, que es el temor de la actual plantilla, es la inclusión de 8 vehículos encargados de hacer la lectura de matrículas de los coches estacionados. Esta lectura es la que permitirá determinar si los vehículos tienen el ticket vigente y si a las dos horas se ha cambiado de zona, ya que la rotación es otra de las reglamentaciones a tener en cuenta. Serán luego los trabajadores que utilicen las diez motos que se pondrán en funcionamiento los encargados de imponer la sanción si se diera el caso.

Estas motos serán eléctricas, mientras que las grúas para retirar los vehículos por alguna sanción utilizarán la llamada tecnología verde. Igualmente, está previsto que la empresa ponga a disposición coches eléctricos de alquiler para su uso por el Casco Histórico, lo que precisaría también de puntos de carga. También se llevará a cabo un control especial en las zonas de carga y descarga y habrá limitación del tiempo de ocupación, así como un teléfono de atención al usuario durante las 24 horas del día.

Los usuarios podrán contar con una Tarjeta Ciudadana para la integración de otros servicios municipales que pudieran ser pagados con esa única tarjeta, se renovará la señalización vertical y se repintarán las marcas de las calzadas (verdes, azules y naranjas) en todas las zonas reguladas.

Además de la reordenación del aparcamiento público de Santa Teresa, la empresa deberá incrementar la zona verde en el Casco y acometer la posible ampliación de la zona azul, así como los cambios en la de color naranja.