José Muñoz mira los papeles donde toma nota . A la izquierda, María del Carmen y Fernando
José Muñoz mira los papeles donde toma nota . A la izquierda, María del Carmen y Fernando - Luna Revenga

«El Comanche» exhibe una reconstrucción virtual con drones para convencer de su inocencia al jurado

Retiran las dos acusaciones por encubrimiento en el crimen de El Casar de Escalona

ToledoActualizado:

María del Carmen Muro dejó este lunes el banquillo de los acusados con lágrimas y se sentó con sus familiares entre el público hasta que terminó la sexta sesión del juicio con jurado por el doble asesinato en El Casar de Escalona (Toledo) el domingo 29 de abril de 2012. Fernando Sánchez, en cambio, abandonó la sala después de despedirse de María del Carmen y de abrazar a José Muñoz Mojica, alias el Comanche y único acusado del doble crimen en la vista oral que se sigue en la Audiencia Provincial de Toledo.

Tanto la fiscal, Margarita de la Barga, como las acusaciones particulares acababan de retirar la imputación por encubrimiento contra María del Carmen y Fernando. La representante del Ministerio Público y los abogados de las acusaciones coincidieron en que no hay «elementos suficientes» para mantener la inculpación de los dos acusados. Al ser considerados inocentes, el presidente del jurado popular, el magistrado Juan Manuel de la Cruz, ordenó que abandonasen el banquillo de los acusados, como es costumbre. Por tanto, el Comanche se ha quedado solo.

En la sesión de este lunes, la sala ha visionado una recreación virtual que ha sido aportada por el abogado Marcos García Montes, que defiende a José Muñoz Mojica y para quien ha retirado la atenuante de drogadicción. Con esta reconstrucción, en la que se han empleado drones, el letrado ha querido convencer al jurado popular de que su cliente no fue quien asesinó a David Fernández Vilches ni a Miguel Ángel Cortés Jiménez, como así sostienen las acusaciones.

La huella genética de un varón

Durante la jornada, en la que han continuado los problemas técnicos con las videoconferencias, dos peritos de Criminalística de la Guardia Civil han asegurado que los perfiles genéticos encontrados en el volante del turismo Mercedes del Comanche, abandonado después del crimen, no coinciden con los dos finados, ni con los de Ángel Martín Martín, Angelillo. A esta persona José Muñoz ha acusado veladamente del doble asesinato.

Solo hay la huella genética de un varón, de quien se desconoce, sin embargo, su identidad porque los peritos no han podido contrastarla con el propietario del vehículo y procesado por el crimen. [No se le tomó una muestra de ADN tras su detención el 25 de agosto de 2016, cuatro años y cuatro meses después de los hechos, según confirmó a ABC uno de los abogados de las acusaciones].

En cambio, sí existía un perfil genético de Angelillo en un encendedor, dos latas de cerveza y otra de refresco, tal y como había afirmado este testigo.

Sobre las dos armas utilizadas en el crimen, una escopeta y un revólver, así como en un cuchillo hallado en el lugar de los hechos, no se pudo obtener un resultado concluyente, en las pruebas de ADN, sobre quién o quiénes pudieron manipularlas. No obstante, la fiscal quiso dejar claro al jurado que las armas de fuego habían estado expuestas al barro y a la lluvia. «Nuestros grandes enemigos son el calor y la humedad», apostilló uno de los peritos de la Guardia Civil.

Próximo al coma etílico

Facultativos de Química afirmaron, por su parte, que el cadáver de David Fernández presentaba unos índices de alcohol próximos al coma etílico, además de restos de «trankimazin», un fármaco ansiolítico que puede causar serios efectos secundarios si no se toma la dosis correcta o si se hace sin prescripción médica. «¿Afectaría a las capacidades de percepción?», preguntó Isaac Abad, uno de los abogados defensores. «Sí, claro», respondió una de las dos peritas. En el caso de Miguel Ángel Cortés, en cambio, no se hallaron restos de ingesta de alcohol ni de drogas.

La séptima jornada, que se celebrará este martes, se dedicará a la lectura de las conclusiones definitivas de las partes, en este caso de las tres acusaciones y la defensa de José Muñoz Mojica, una vez que se han retirado los cargos de encubrimiento contra María del Carmen y Fernando.