Boceto del autómata articulado para la calle Hombre de Palo
Boceto del autómata articulado para la calle Hombre de Palo

El autómata de Juanelo vuelve a la calle Hombre de Palo

Proyecto para fabricar un mecano articulado y con movimiento en homenaje al relojero de Carlos V

ToledoActualizado:

Una de las más emblemáticas calles del casco antiguo de Toledo es la llamada «Hombre de Palo». Situada en pleno Alcaná, su nombre rememora el autómata de madera construido por el relojero de Carlos V, Juanelo Turriano, «ante el asombro y la perplejidad de la muchedumbre», reza la placa de la calle. Tan entrañable ha llegado a ser este personaje creado por aquel genio nacido en Cremona hacia 1500, que muchas veces uno se imagina su articulado deambular por la calle Hombre de Palo, pegada a la catedral primada.

Quizá por ello, y también como homenaje a la figura de su creador, inventor también del monumental «Artificio» que consiguió llevar el agua desde el Tajo hasta lo más alto de la ciudad, un grupo de toledanos han decidido rendirle homenaje. El proyecto, que cuenta con el apoyo de la Alcaldía de Toledo, consiste en fabricar un mecano articulado y con movimiento a imitación del Hombre de Palo que construyó Juanelo. Se instalaría en la misma calle a la que da nombre, muy cerca de la puerta de acceso al Archivo de la catedral, a tres metros del suelo y sujeto a la pared con anclajes metálicos.

Piernas y labio articulado

Su fabricación sería en poliéster simulando madera y su altura de un metro y medio o metro sesenta centímetros. Tendría las piernas, un brazo y el labio inferior articulados, cuyo movimiento de produciría mediante servos hidráulicos. El autómata llevaría en una mano una jarra limosnera y una campanilla pequeña en la otra. A la espalda del mecano, y por encima de su cabeza, se colocaría un reloj mural.

El mecanismo deberá hacer sonar la campanilla que sostiene en la mano y mover las dos piernas simulando que camina cada 15 minutos, así como el labio inferior. A las horas enteras daría los pasos que corresponden a la hora, uno por cada una. Finalmente, en una placa metálica anclada en la pared por debajo del mecano figurarían estas palabras: «Homenaje a Juanelo Turriano, autor del Hombre de Palo. 1570».

Los toledanos que han ideado este proyecto, cuyo presupuesto ronda los 12.000 euros, son Fernando Aranda, Gabriel Mora y Jorge Miranda. Su deseo es que, de esta forma, Toledo rinda homenaje a un genio que tanto hizo por una ciudad que no le correspondió como debía porque bien es sabido que Juanelo Turriano terminó sus días arruinado y pobre de solemnidad, hasta el punto de que tuvo que recurrir a la mendicidad.

En el proyecto podrían involucrarse la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y la Fundación del Hospital Nacional de Parapléjicos, centro que trabaja con robots con fines terapéuticos.

En declaraciones a ABC, Miranda ha señalado que «no hay muchos documentos históricos acerca de la naturaleza del autómata, ya que fue quemado cuando aún Turriano estaba con vida, pero ha quedado constancia del punto donde se localizaba, que es la antigua calle de las Asaderías de Toledo, actualmente denominada Hombre de Palo».

Asimismo, ha señalado que este homenaje responde al deseo de un grupo de toledanos de «ver transformarse nuestra ciudad de madrastra a madre». Su objetivo es «reivindicar la memoria de este excepcional inventor y pretendemos, aunando cuantos esfuerzos sean posibles, erigir en un memoria un mecano que haga realidad la famosa leyenda del Hombre de Palo, tan querida y arraigada entre los toledanos», señala.

Los promotores del proyecto se han reunido ya con la alcaldesa, Milagros Tolón, que apoya la idea, y pronto mantendrán encuentros con otras instituciones. Podría ser una realidad en Navidad.