José Muñoz recibe un paquete de pañuelos de papel de su abogada, ayudante de Marcos García Montes
José Muñoz recibe un paquete de pañuelos de papel de su abogada, ayudante de Marcos García Montes - Luna Revenga

El jurado popular declara a José Muñoz Mojica culpable del doble asesinato

No considera «creíble» que el acusado se fugara por miedo, sino para huir de la Justicia

ToledoActualizado:

Con siete votos a favor y dos en contra, el jurado popular ha declarado esta noche a José Muñoz Mojica culpable del doble asesinato en El Casar de Escalona (Toledo) el 29 de abril de 2012, además de responsable de un delito de tenencia ilícita de armas. Después del veredicto, adoptado por mayoría, un familiar del procesado ha amenazado a periodistas a la salida de la Audiencia Provincial de Toledo, donde el juicio oral comenzó el 5 de febrero.

El portavoz del jurado ha dado lectura de su dictamen pasadas las ocho de la tarde, cuatro horas después de recibir el escrito que contenía el objeto del veredicto. Los miembros del jurado han considerado cierta la declaración de Nieves Vilches, madre de uno de los finados, David Fernández Vilches, mientras que han valorado «no creíble» el testimonio del acusado. «No creemos que huyera por miedo, sino para huir de la Justicia», ha afirmado el portavoz del jurado. Sus miembros también han tenido en cuenta la declaración de Ángel Martín Martín, Angelillo, por estimarla creíble y compatible con los hechos.

Ahora el presidente de la sala, Juan Manuel de la Cruz, deberá dictar una sentencia. La fiscal del caso, Margarita de la Barga, solicita para José Muñoz 18 años de prisión por cada uno de los asesinatos -«es lo razonable», ha apuntado tras conocer el veredicto-, además de dos años de cárcel por tenencia ilícita de armas.

Jaime Gonzalo, abogado de la madre de David, pide la misma pena de prisión, así como prohibir a José Muñoz acudir a El Casar de Escalona durante 40 años. A esta propuesta se ha unido Carolina González, letrada de la madre del otro fallecido -Miguel Ángel Cortés Jiménez-, que aumenta su petición a 20 años de cárcel por cada delito.

Por su parte, Marcos García Montes, abogado del procesado, ha solicitado por cada finado diez años de cárcel en caso de homicidio y quince por asesinato, así como un año de prisión por tenencia ilícita de armas.

Precisamente el letrado de José Muñoz Mojica había tratado de convencer al jurado popular, ocho horas antes, de que había habido un «contubernio judeo-masónico» en la fase de instrucción en favor del otro investigado, Ángel Martín Martín, quien llegó a estar en prisión provisional casi un año.

«¿Hubo un pacto? Más claro, agua», se respondió a sí mismo el letrado Marcos García Montes durante la lectura de las conclusiones definitivas en la séptima jornada, antes de que el jurado se retirase a deliberar. «No vengo a acusar a Ángel Martín, se acusa él mismo», afirmó el abogado, quien aseguró que había «escasa, por no decir nula, actividad probatoria». «José Muñoz es un claro no culpable», sentenció luego.

Ya en su declaración el primer día, el procesado había acusado veladamente a Ángel Martín de ser el autor de las muertes de David Fernández Vilches, de 37 años, y de Miguel Ángel Cortés Jiménez, Willy, de 19. Este martes el abogado del reo, que intervino en último lugar, incidió en esa teoría, alzando la voz en exceso en varias ocasiones. Recordó a los miembros del jurado que Angelillo estuvo en una cárcel once meses inculpado por este doble crimen, después de mentir en su primera declaración. García Montes aseveró que tanto Ángel Martín como la madre de David -los dos testigos de cargos de las acusaciones-, «mentían».

La fiscal y las dos acusaciones particulares mantuvieron, sin embargo, que José Muñoz Mojica, alias el Comanche, asesinó a las dos víctimas con una escopeta y un revólver. En el caso del más joven, Miguel Ángel, fue «ejecutado», aseguró la abogada de la familia de Willy. «No le había hecho nada a nadie, fue a ayudar a su amigo David», añadió.

En sus conclusiones definitivas, que se prolongaron 75 minutos, García Montes exigió al jurado popular que se dejase guiar solo por pruebas objetivas, «que prueban que José no los mató». El letrado, que acusó a las partes de faltar a la verdad, se detuvo en los resultados negativos de ADN obtenidos de las muestras que se recogieron en el vehículo del Comanche, en un ordenador, en las armas empleadas en el doble crimen, en los cartuchos y sus cajas, en un cuchillo y en una caja de mezcla de sonido que había en el chiringuito del merendero «La Chopera», lugar donde ocurrieron los dos asesinatos. «No había huellas (...) Se les ha caído el castillo de naipes», ejemplificó García Montes, quien negó que su defendido hubiera borrado huellas.

El acusado, al llegar a la Audiencia Provincial de Toledo esta mañana
El acusado, al llegar a la Audiencia Provincial de Toledo esta mañana - Luna Revenga

Sin embargo, para la fiscal los indicios estaban acreditados «absolutamente» y, además, «reforzados». La representante del Ministerio Público afirmó que la versión de Nieves, la madre de David, era «absolutamente compatible» con lo que ocurrió, ya que ella vio el coche del Comanche derrapando en la parcela de su casa y cómo su hijo, primero, y su amigo Willy, después, salieron de la vivienda, a la que ninguno de los dos regresó vivo.

Que el coche deportivo que conducía José Muñoz, aunque estaba a nombre de su novia (Elena), fuese encontrado con el motor en marcha a pocos metros del lugar donde Willy murió, fue otro indicio más que llevaron a la fiscal y a las acusaciones a estar convencidas de la autoría del Comanche.

Además, el hecho de que no hubiese ADN de Ángel Martín dentro del vehículo exculpaba a Angelillo. «Ángel mintió [en su primera declaración] pero no huyó. El que escapó fue José», reprochó Margarita de la Barga. «José Muñoz no habló hasta esta vista oral», añadió la fiscal, quien afeó la actitud del Comanche. Vino a decir que lo último que una persona hace, si cree que le pueden acusar de algo que no ha hecho, «es callarse». «Tuvo más de cuatro años para entregarse», recordó la representante del Ministerio Público.

El letrado Jaime Gozalo insistió en ese punto. «¿En qué cabeza cabe, cuando uno ve un cadáver en su casa, que lo primero que haga es ir a un abogado?», se preguntó, aludiendo a la declaración de José Muñoz cuando dijo que huyó tras el crimen y telefoneó a un letrado para preguntarle qué hacía. Gozalo acusó al Comanche de borrar huellas de sus armas, «que eran suyas». «Al final resulta que David es el culpable de su muerte», ironizó el letrado.

Carolina González, representante legal de la familia de Willy, solicitó también al jurado popular que pensara «con lógica» y calificó de «muy débil» la versión de la defensa. Para ella, «se sabe que el autor es el Comanche desde el primer momento, desde que Nieves avisa a la Guardia Civil». Y la letrada abundó igualmente en la declaración contradictoria de José Muñoz, quien se largó del lugar de los hechos tras el doble crimen: «Dice que ve un cadáver pero no llama a la Guardia Civil o al 112».

«¿Esto es un juicio?»

En el turno de la última palabra, el magistrado Juan Manuel de la Cruz permitió al reo que hablase durante nueve minutos, algo que no sucede habitualmente. En ese tiempo el Comanche, que acudió sin la Biblia este martes, reiteró que se le acusaba de algo que no había hecho. «Me aguanté. Si no, me habría levantado y le habría dado dos hostias», afirmó aludiendo a Ángel Martín, quien le acusó en la sala de ser el autor del doble asesinato.

José también tuvo varias frases contra la fiscal del caso, quien protestó, por lo que el presidente retiró la palabra al inculpado. «¿Esto es un juicio? Quiero poner una queja», espetó antes de callarse y de que el jurado se retirase a deliberar.

Después de la lectura del veredicto, José Muñoz solicitó hablar de nuevo, pero el magistrado Juan Manuel de la Cruz se lo denegó.