ARTES&LETRAS CASTILLA-LA MANCHA

Lugar para el reencuentro (92): sonetos al amor

Shakespeare y su particular «celebración del poder»

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La fe en el amor que tiene este dramaturgo de tragedias que golpean al alma es patente y late al compás de varios de sus sonetos. Algún significativo soneto al ser amado es, en Shakespeare, al mismo tiempo un soneto al amor, una celebración de su poder. He aquí un ejemplo donde el amor es entrega total y significa una unión tan profunda que en él hasta la edad se difumina. Ofrezco aquí una traducción mía del soneto 22, que, como escribí anteriormente, es, junto a otras traducciones, fruto de mis frecuentes reencuentros con el poeta de Statford on Avon:

SONETO XXII

De mi vejez no me convencerá el espejo

mientras la juventud y tú compartáis fecha,

mas cuando en ti contemple los surcos que hace el tiempo

ya sí veré a la muerte cómo mis días siega.

Pues la hermosura que te cubre a ti

no es sino de mi corazón gracioso velo,

mi corazón contigo, el tuyo en mí:

¿cómo puedo ser yo que tú más viejo?

Por eso, amor, únicamente en ti pon tu cuidado,

al igual que haré yo, que a mí me olvido:

tu corazón en mí, por mí será guardado

como el amor materno guarda al niño.

Tu corazón, parado el mío, no creas conservar:

que tú me lo entregaste para no retornar.

Beatriz Villacañas, poeta
Beatriz Villacañas, poeta