Carmen Morales, directora de la Biblioteca de Castilla-La Mancha
Carmen Morales, directora de la Biblioteca de Castilla-La Mancha - Ana Pérez Herrera

ENTREVISTA CON CARMEN MORALES«Queremos que el 100% de los toledanos sean socios de la biblioteca»

Sustituyó en septiembre a Juan Sánchez al frente de la Biblioteca de Castilla-La Mancha, que en 2018 cumple 20 años de historia

ToledoActualizado:

Carmen Morales (Albacete, 1965) aún recuerda el caluroso verano de 1998, cuando participó en el traslado del fondo de la biblioteca del Miradero a la del Alcázar, llevando uno a uno los libros antiguos de la colección Borbón-Lorenzana para abrir la Biblioteca de Castilla-La Mancha. Ahora, tras 22 años en Toledo y cuando el centro cumple su 20º aniversario, la nueva directora gerente, que sustituye en el cargo a Juan Sánchez, ha contado a ABC cuáles son sus grandes retos.

¿De dónde le viene la pasión por los libros y por las bibliotecas?

Fui una niña muy lectora y muy aplicada. Desde siempre me han gustado los libros y acercarme al mundo de las bibliotecas. Primero, en la Biblioteca del Estado de Albacete, donde iba a hacer los deberes.

¿Por qué cargos ha pasado antes de llegar a la dirección de la Biblioteca de Castilla-La Mancha?

Yo estudié Filología Hispánica, estuve dando clases en Secundaria y, a su vez, realicé cursos de Biblioteconomía en Madrid. A partir de estos estudios, comencé a trabajar en la Secretaría de Estado para las comunidades europeas, trabajé para el diario El País, en la sección de documentación, y, posteriormente, fui jefa de sección de Libro en la Delegación de Cultura de Albacete. Más tarde, empecé a trabajar en Toledo, donde llevo 22 años, primero en la Biblioteca Pública del Miradero para catalogar el fondo antiguo y, tras aprobar la oposición, he estado durante diez años de directora adjunta de la Biblioteca de Castilla-La Mancha. Desde septiembre soy su directora gerente, cargo que compagino desde 2013 con las clases que imparto de Biblioteconomía y Documentación como profesora adjunta en la Facultad de Humanidades de Toledo.

De todos estos años, ¿qué recuerdo tiene más vivo?

Recuerdo aún el verano caluroso en el que participé en el traslado del fondo de la biblioteca del Miradero a la del Alcázar, a la actual Biblioteca de Castilla-La Mancha, incluida la colección Borbón-Lorenzana. Tuvimos que subir libro a libro con la supervisión de un notario. Fueron unos meses duros y apasionantes. De hecho, muchos de los que realizamos esa tarea formamos parte hoy del equipo de esta biblioteca.

¿Qué supone para usted ostentar uno de los cargos más representativos de Toledo y de la región?

Es un reto tremendo porque, aunque yo he pasado por diversos puestos dentro de la biblioteca, el cargo de dirección gerente supone tener que hacer cosas diferentes. A lo largo de los 20 años que cumplimos en 2018, se han hecho muchas cosas y tenemos que seguir avanzando. Este nuevo avance, en colaboración con la sociedad, va a ser apasionante. Hay que hacer cosas nuevas, ya que las bibliotecas no podemos ser sólo un lugar donde se prestan libros o materiales audiovisuales, sino que tenemos que convertirnos en espacios para los ciudadanos. Por eso, vamos a habilitar zonas nuevas para que participen en las actividades que ellos propongan.

Toma el relevo de Juan Sánchez. No sé si le ha dejado el listón muy alto.

Por supuesto, porque Juan es un maestro del que he aprendido mucho. Él provenía de la Consejería de Cultura y, aunque no trabajó en la biblioteca, trabajó para ella. Durante los cuatro o cinco años que ha estado de director, él ha aprendido mucho de nosotros y nosotros de él. Desde que ha dejado el cargo, viene poco porque dice que no quiere interferir y, cuando ha venido a alguna conferencia, lo hace de forma discreta.

En cuanto a número de usuarios, ahora que ha terminado el 2017, no sé si ha sufrido alguna variación con respecto al año anterior.

Estamos cerrando las estadísticas del 2017 pero, en principio, no van a variar mucho. Es decir, tenemos entre 40.000 y 45.000 usuarios, que es más de la mitad de la población de Toledo. ¡Una barbaridad! Aun así, queremos y vamos a seguir trabajando para llegar a que el 100% de los toledanos sean socios de la biblioteca. Por eso, queremos organizar actividades para todos.

En este poco tiempo que lleva en el cargo, ¿se ha introducido algún cambio en la biblioteca?

Lo que hemos conseguido, ya que teníamos varios problemas de infraestructura, es pintar casi todos los espacios de la biblioteca y tapizar también gran parte del mobiliario, además de habilitar cada vez más zonas para el uso de la ciudadanía. Asimismo, gracias a la financiación del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, vamos a poder cambiar el sistema de climatización, después de tantos fallos. Hemos empezado por aquí, pero acaba de incorporarse la directora adjunta, María Dolores Cristóbal, procedente del servicio de Bibliotecas de la Consejería de Educación y Cultura. A partir de ahora me centraré en el programa del 20º aniversario de la Biblioteca de Castilla-La Mancha. Dentro de ello, se enmarcan los ciclos de actividades que hemos empezado ya, como un taller de ciencias los jueves por la tarde, «Ciencia a la carta», en colaboración con la Universidad de Castilla-La Mancha. Y habrá otro los viernes que será de ocio para los más jóvenes, con teatro y conciertos, entre otros acontecimientos.