ARTES&LETRAS CASTILLA-LA MANCHA

Diario de un jubilado en Nueva York: tres noticias de ayer. Flores, espinas y la Virgen del Sagrario

«Para todos los que sentimos la palabra Toledo como algo nuestro, nos viene bien volver al pasado y darnos un baño de ceniza»

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Siempre es conveniente y saludable darse una vuelta por el ayer próximo, aunque nos parezca lejano. Vuelve uno más suave que un guante y con el ego puesto en su sitio. Para los que nos creemos privilegiados porque tenemos una plataforma para opinar, a veces erróneamente, o lo que es peor, para pavonear de lo inteligentes que somos, estas noticias del periódico «El Tajo», fundado en 1866 por Antonio Martín Gamero, nos invitan a recapacitar sobre lo que hacemos y somos, y somos eso: polvo, ceniza y nada.

Si uno lo mira bien, lo que más le ayuda a uno a entender ciertos aspectos de la sociedad de ese tiempo son las noticias locales, los anuncios, las conferencias, las publicaciones de libros, los conciertos, los ecos de sociedad. Los artículos de fondo eran tan aburridos como son los de ahora. Las ideas se repiten y aburren, pero el corazón del pueblo vibra y cambia, y te dice del sentimiento o el dolor del pueblo.

La primera noticia ha echado más leña al fuego de mi corazón que sesudos y aburridos artículos sobre justicia social.

Ultimos momentos de un reo de muerte.-El lunes 12 del corriente expió sus culpas, dando satisfacción a la vindicta pública en un cadalso, el soldado Esteban Navarro, que servía en el ejército por cupo de esta ciudad. Los periódicos de la corte, según costumbre, han descrito los últimos momentos de este infeliz, refiriéndonos que entre otras cosas dispuso se dijera una misa a la Virgen del Sagrario, nuestra patrona. ¡Ella haya recogido su alma!

¿Qué hizo el soldado Esteban Navarro? ¿Cómo fueron en realidad los últimos momentos del reo? ¿Quién le diría la misa y qué diría la Virgen del Sagrario? Y, si la virgen no recogió el alma del reo, ¿adónde iría a parar? ¿Se ahogaría en el pozo del agua milagrosa de la catedral o sería un tizón en el incensario de Dios?

De la segunda noticia no aparece nada ni en la Biblioteca Nacional ni en la de Toledo. ¿Cómo sería de copioso el camino que emprendían estos dos jóvenes toledanos y cuánta fortuna harían en el despacho de ejemplares? Parece ser que cosecharon más espinas que flores.

Un libro poético.-Acaba de publicarse en la ciudad una colección de poesías serias y jocosas con el bien aplicado título de Flores y Espinas. Felicitamos á sus autores, los jóvenes toledanos

D. Juan Castellanos y D. Gabriel Bueno, por su nueva obra, donde se descubren rasgos felices de ingenio y agudeza, y los deseamos sinceramente adelantos en el camino que emprenden, y buena fortuna para el despacho de ejemplares.

Don Hermenegildo, tal vez por el hecho de ser militar, ha tenido más suerte y aparece en el catálogo de la BNE. ¿A cuántos nacionales y extranjeros les sirvió de guía el libro monumental?

En prensa.-Se está imprimiendo actualmente en la oficina de los Sres. Fando é hijo un libro monumental, titulado Bellezas de Toledo, escrito en español y francés por el Capitán de infantería, profesor en el Colegio del arma, D. Hermenegildo Rato, para que sirva de guia a los nacionales y extranjeros que visitan la ciudad imperial. La impresión se halla muy adelantada, y creemos que en la próxima Semana Santa podrá estar á la venta esta obra curiosa, de la que nos ocuparemos a su tiempo.

Para los que se aprovechan de la ciudad, para los pocos que, de verdad, la aman y la quieren como algo propio, para los que escriben libros suntuosos sufragados por las autonomías, en este caso la de Castilla-La Mancha, y solo sirven para ponerlos encima de «la mesa del café» como meros objetos de decoración, para los que no esperan nada, para los que aman la ciudad en la lejanía y no están contaminados por los humos de envidias y rivalidades, para los mediocres de turno, políticos de ocasión, poetas de flores y espinas que publican con editores sin escrúpulos,para todos los que sentimos la palabra Toledo como algo nuestro, nos viene bien volver al pasado y darnos un baño de ceniza.

El Tajo se ahoga en su soledad, las tribunas se caen, los políticos pobres quieren vivir como los ricos, se talan árboles, y encima no es el amor quien muere, que somos nosotros mismos.