El eurodiputado Sergio Gutiérrez es desde octubre secretario de Organización del PSOE regional
El eurodiputado Sergio Gutiérrez es desde octubre secretario de Organización del PSOE regional - LUNA REVENGA
ENTREVISTA

Sergio Gutiérrez: «El PSOE roza la mayoría absoluta en las encuestas y Page está muy bien valorado»

El secretario de Organización del PSOE en Castilla-La Mancha dice que los datos que manejan para 2019 marcan una tendencia al alza de su partido en la región, pero también es consciente de que los nuevos tiempos en política se juegan dialogando y entre pactos. Y en eso está

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El eurodiputado Sergio Gutiérrez (35 años) es desde octubre el número dos del PSOE de Castilla-La Mancha. Joven, pero con una dilatada carrera en política, asumió la Secretaría de Organización del PSOE sin dudar, un cargo de peso y habilidad política en una época convulsa para la política en este país. Tiene talento y talante, como él mismo dice, cualidades necesarias para organizar un partido que aspira a mantener su liderazgo en la región pese a los cambios y los nuevos protagonistas de la política regional, con quien, sin duda, tendrá que sentarse a negociar. Su carácter afable, su capacidad de diálogo y de trabajo le ayudarán. Gutiérrez -que también es secretario de la delegación socialista española en el Parlamento Europeo-, dice, sin embargo, que «todas las encuestas marcan una tendencia al alza» del PSOE en la región, «no solo en intención de voto», también «de valoración del Gobierno y del presidente en especial».

-A finales de octubre fue elegido secretario de Organización del PSOE. Ese día comenzó a cerrarse el proceso de renovación del PSOE castellano-manchego. ¿Cómo han sido estos meses?

- Somos el único partido en Castilla-La Mancha que se atreve a poner urnas para preguntar sobre su liderazgo interno y, después, celebramos con respeto, con diálogo y, sobre todo, con una fuerte unidad el día después de haber votado. Creo que somos ejemplo de democracia interna en el sentido más profundo de la palabra y también en la actitud democrática. Queremos elegir debatiendo y después todos unidos tras haber votado.

-Se venía de una situación difícil tras unas primarias fraticidas entre Pedro Sánchez y Susana Díaz, un proceso que aquí fue también muy intenso por el apoyo de Page a la presidenta andaluza. ¿Cómo se vivió este proceso?

-Con mucho respeto y mucho diálogo porque el partido en Castilla-La Mancha ha demostrado que es muy parecido a la sociedad. Al final, el ciudadano sabe distinguir lo que se le pregunta y que no tiene que votar al mismo partido en las urnas en función de la Alcaldía, el Gobierno de la comunidad autónoma o el Gobierno de la Nación. En función de los liderazgos o de los proyectos saben discriminar a los partidos. Y aquí también ocurrió.

«Veo a Emiliano García-Page con ganas de dejar un legado fuerte en su etapa de presidente de Castilla-La Mancha»

-Usted estuvo muy vinculado a las elecciones primarias de García-Page en la región que, en principio, se encontró con un rival fuerte, José Luis Blanco, al que luego barrió, pero la campaña fue intensa, ¿no?

-Nosotros nos tomamos muy en serio la Democracia. Y si te lo tomas en serio y no es un paripé o un dedazo conlleva una campaña, una confrontación de proyectos y de personas. ¡Claro que fue duro! Y las primarias nos sirvieron para poner más énfasis en nuestro sentimiento regionalista, definirnos como el partido de Castilla-La Mancha, el partido que no depende ni de las olas madrileñas, ni de las estatales para defender esta región por encima de todo y nos sirvió para reafirmar nuestra voluntad progresista y reformista de un modelo de partido que lo que se plantea como mayor objetivo es distribuir la riqueza en una región que necesita del esfuerzo público para reducir desigualdades. Y sirvió para unificar el partido y para mantener el objetivo de que no vuelva el partido de Cospedal, ese proyecto que hizo retroceder por primera vez en treinta años a la región en todos los índices, en los económicos, sociales y en los de igualdad de oportunidades.

-Hablando de Cospedal, ¿cree que volverá a presentarse?

-Hay muchas posibilidades de que no le quede más remedio. En cualquier caso, con independencia de quien sea el candidato, lo que nos preocupa es que clase de proyecto tiene y, al final, estamos viendo que el PP de Cospedal sea o no sea la candidata Cospedal es un partido que tiene subordinada a Castilla-La Mancha. Lo estamos viendo estos días con el trasvase Tajo-Segura. Es un partido que sigue dependiendo de las decisiones de Madrid, aunque nos perjudiquen, sea el cementerio nuclear de Cuenca, el trasvase, el decreto de sequía que perjudica a los regantes de la Mancha. Sigue sin renovarse después de haber recibido el rechazo que recibi porque todos los posibles candidatos que jaleaban los recortes de Cospedal. No nos preocupa el cartel, nos preocupa el proyecto del PP que es un partido cada vez más radicalizado en sus posiciones y un partido que es incapaz de tender la mano al Gobierno de Castila-La Mancha para defender los intereses generales de esta región que son muy diferentes a los que puedan tener en Madrid o Murcia.

«Creo que a Cospedal no le va a quedar más remedio que presentarse, pero no nos preocupa el cartel»

-Y el PSOE ¿cómo afronta a nivel de organización este año que queda para las elecciones autonómicas?

-Centrados en ayudar al Gobierno a cumplir su programa electoral, el cien por cien de sus compromisos electorales. Durante los años de Cospedal la diferencia entre los que más y los que menos tenían se multiplicó; en las zonas rurales se cerraron colegios, urgencias, se recortó en profesores y en médicos. Se marcó una región a dos velocidades con diferentes oportunidades. Nuestro objetivo es volver a cohesionar lo rural con lo urbano y las comarcas que con las políticas de Cospedal se quedaron atrás. El objetivo es volver a poner a Castilla-La Mancha en una dinámica de crecimiento y de redistribución de la riqueza.

-El boicot a los presupuestos el año pasado fue una piedra en ese camino. ¿Cree que a medida que se acerque la cita electoral Podemos se desmarcará del PSOE?

-Si fuera así tendrían que asumir su responsabilidad. La gente está cansada de la política del regateo corto, de las tácticas electorales. Quieren que los políticos les resuelvan sus problemas, que seamos buenos gobernantes y buenos políticos para resolver sus problemas, no aumentarlos. En el momento más difícil, en el que se necesitaban inversiones, programas de empleo, médicos, profesionales sanitarios, lo que el PP y Podemos hicieron fue crear una pinza negativa para torpedear el proyecto de Castilla-La Mancha con el objetivo de debilitar al Gobierno y lo que no se dieron cuenta era que dificultaban el día a día de los ciudadanos. Ahora no veo ninguna dificultad de aquí a final de legislatura. Somos una de las regiones que más depósitos bancarios está atrayendo, más inversión extranjera y más empresas se están creando. Creo que la gente está premiando el liderazgo fuerte, la estabilidad política y el modelo de región. Estas tres cosas no se ponen en duda.

«Estamos dispuestos a pactar con todo aquel que ponga la región por encima de sus intereses partidistas»

-La política está cambiando y ya son casi imposibles aquellas mayorías absolutas de Bono. Ustedes gobiernan con Podemos, pero Ciudadanos es un valor en alza en las encuestas. ¿Con quién pactarían ahora?

-Somos un partido trasversal, es nuestro hecho diferencial. Somos capaces de hablar con todo el mundo siempre que haya un denominador común que sea la defensa de Castilla-La Mancha por encima de todo. Y no hemos cambiado en estos 30 años. El PSOE en Castilla-La Mancha ha sido un partido construido con un fuerte sentimiento regionalista, tenemos muy claro que nuestro objetivo ideológico es redistribuir la riqueza, crear igualdad de oportunidades y tenemos muy claro que la gente nos vota porque somos los únicos capaces de defender Castilla-La Mancha por encima de todo y aquel partido que esté dispuesto a poner la región por encima de sus intereses partidistas estaremos dispuestos a hablar y acordar.

-Pero con Cospedal no han hablado.

-No lo hemos hecho con Cospedal porque demostró que vino a destruir a Castilla-La Mancha y ahora viene a destruir a los que gobiernan Castilla-La Mancha.

-Objetivamente, ¿cree que Page podría revalidar el cargo en 2019?

-Las encuestas que manejamos dan una valoración muy alta de presidente de Castilla-La Mancha y nos dan bien en intención de voto; estamos rozando la mayoría absoluta, pero eso es anecdótico, la gente tiene todavía en el recuerdo que Cospedal vino a destrozar Castilla-La Mancha, recuerda con mucho rechazo los cuatro años de Cospedal, donde todo se venía abajo, la gente no quiere volver a esa época.

-No están un poco obsesionados en su partido y en el Gobierno con Cospedal. No hay comparecencia de Nacho Hernando en la que no hable de ella.

-Cospedal sigue siendo la presidenta regional del PP, es la secretaria del PP y la ministra de Defensa. Nos hubiera gustado su voto en contra al trasvase en el Consejo de Ministros, contra del cementerio nuclear o contra el decreto de sequía. El PP para recuperar credibilidad necesita renovarse, cambiar, echar a todos aquellos que jaleaban los recortes de Cospedal y, sobre todo, entrar en una nueva estrategia de arrimar el hombro para defender los intereses regionales. Su secretario general, la otra cara del PP, es el número dos de Cospedal desde hace diez años y todos los portavoces son los mismos que defendían los recortes. ¡Cómo quieren que los ciudadanos pasen página si ellos no han sido capaces de renovarse!

-Usted está muy próximo a Page ¿cómo le ve?, ¿con fuerzas?

-Está ilusionado, ve un futuro muy optimista para la región y tiene un sinfín de proyectos que poco a poco se van haciendo realidad. Le veo con ganas de dejar un legado fuerte en Castillla-La Mancha, de sentir que sus años de presidente están sirviendo para poner otra vez en el mapa, en ser líderes en la política social, en la dependencia, poner otra vez a la región en inversión privada para crear empleo y con las ganas de tapar todos los agujeros que nos dejaron las heridas de la crisis en comarcas como Talavera, Puertollano, donde más necesitan ahora de la ayuda pública para recuperar la iniciativa privada. Demostrar que no solo somos diferentes a la hora de gestionar lo público para recuperar el estado del bienestar sino que también somos capaces de crecer cohesionada en el conjunto de la región

-Y, usted, ¿seguirá de eurodiputado?

-No lo hemos hablado.

-Pero su vida es ahora un poco complica. Acaba de llegar de Bruselas y regresa en dos días, todo el día viajando...

-Se me nota que duermo poco (risas)

-¿Cómo lo hace?

-Multiplicando las horas de trabajo y reduciendo las de sueño, pero es importante estar allí. Hay un vínculo muy directo. Ahora estamos debatiendo el reparto comunitario tras el Brexit y hay gente que pide reducir drásticamente los fondos de cohesión, se está debatiendo sobre la política del agua, de planes de inversión, de las infraestructuras que tienen que conectar España con la UE. El debate es en Bruselas. Estoy muy orgulloso del trabajo que se hace allí por Castilla-La Mancha y ese link es bueno con independencia de quien esté. Es importante tener embajadores de Castilla-La Mancha en las instituciones europeas.

-En su caso ya ocho años. ¿Qué balance hace?

-Personalmente de mucho trabajo y aprendizaje y hemos conseguido llevar la voz de Castilla-La Mancha a la UE y trabajar sin perder la mirada en nuestra tierra. Creo que podemos presentar un balance y una hoja de servicio satisfactoria.

-Y aquí, en casa, como lleva ser el sucesor de Jesús Fernández Vaquero en el partido.

-Con vértigo, no se me pasa.

-Es un cargo difícil, hay que tener mucha mano izquierda. ¿No?

-Intento tener talante y talento. Son las dos cosas que más he aprendido en mi vida tanto de Emiliano como de Jesús (Fernández Vaquero). Las personas que han estado en este puesto, con sus diferencias, han sido cercanas y humildes. En un puesto que se le presume que tiene cierto poder hay que compensarlo con mucha humildad y con mucha cercanía. Al final, la política, tal y como la aprendemos, necesita de empatía y necesita conocer los problemas de los militantes para poder resolverlo.

-Y, cómo lleva estar en el Parlamento europeo y a las pocas horas en un pequeño pueblo de la Mancha.

-Me gusta estar en la solución y en el debate de los grandes conflictos, desde el diseño de la PAC, los problemas de digitalización o las desigualdades en el conjunto de la Unión. Y si todo eso eres capaz de trasladarlo a la política cercana, al problema cotidiano es una gram oportunidad de la que estoy muy agradecido.

-¿Cuál su mejor recuerdo o debate en Europa?

-Siempre cuento una problema que se generó en uno de los más duro de la crisis, cuando en 2013 se pusieron en riesgo 5.000 millones de ayuda del fondo de ayuda a los más necesitados a través de los bancos de alimentos de Cáritas o Cruz Roja. Lo explicamos y conseguimos que se mantuviera el presuesto. Fue un pequeño éxito social, a pesar de que hay cosas más importantes en cuanto a presupuesto.