El poeta rumano ha presentado en la librería Hojablanca su último compendio poético
El poeta rumano ha presentado en la librería Hojablanca su último compendio poético - Luna Revenga

LiteraturaLa poesía rumana busca su sitio en Castilla-La Mancha

El escritor Gelu Vlasin ha viajado hasta Toledo para presentar su última obra «El último aliento», un texto que habla del ser humano y con el que recorrerá esta región

ToledoActualizado:

Gelu Vlasin (Telciu, 1966) ha viajado esta semana hasta Toledo para defender la vigencia de la poesía rumana, la gran desconocida en España, con su libro «El último aliento», el número 18 de su larga trayectoria literaria. Cuenta el poeta que empezó a escribir con solo 9 años después de descubrir las cartas de amor de sus padres, pero de modo profesional fue antes de 1999, año en el que publicó su primer libro.

El autor, que recibió en 2012 la condecoración al Mérito Cultural en Grado de Caballero, otorgada por el presidente de Rumania y de poseer el título de Presidente de Honor de la Asociación de Escritores y Artistas Rumanos de España (ASARS), ha llegado a Toledo para compartir en la librería Hojablanca una lectura poética y hablar de su obra, sus influencias y sus referentes literarios.

En su encuentro toledano, el poeta ha recordado que vive en España desde hace casi 17 años. Casado con Cristina Maria Vlasin, profesora de música y artista de jazz, tiene dos niños, David Mihai (5 años y medio) y Darius Andrei (8 años), a quienes no ha dudado en calificar como «mis verdaderos poemas y mi razón de existir». La música y la poesía -ha afirmado- están presentes en su rutina diaria.

En primer lugar, ¿Qué hace un poeta rumano en Toledo?

Toledo no es tan desconocido para mí. He sido invitado dos veces al Festival «Voix Vives» y debo reconocer que le tengo mucho cariño a esta ciudad tan histórica y acogedora. Además, estoy finalizando una gira que comencé el año pasado en Parla, pasando después por Castellón, Madrid, Aranjuez, Barcelona, Tarancón, Gijón, Castelldelfels, Las Palmas, Tenerife, Cordoba, Ciudad Real. Y ahora en Toledo, después en Mora, Valladolid, Zaratán, Cuenca, Granada y Albacete.

Llega a esta ciudad para presentar su último libro, «El último aliento». ¿De qué habla en esta obra?

La definición más acertada sobre mi libro la ofreció Enrique Javier Nogueras Valdivieso, profesor de la facultad de Letras en la Universidad de Granada: «Debo decir que "El último aliento" me ha dejado literalmente deslumbrado. Gelu Vlașin es un poeta excepcional, de una intensidad conceptual y emocional asombrosa, con una capacidad rítmica y musical admirable, dotado de un sentido que golpea e hiere al lector por su capacidad léxica y la intensidad de los efectos sonoros...». Creo que con esta presentación está dicho todo.

La poesía rumana es una de las grandes desconocidas, ¿qué temas son los elementos recurrentes en su obra?

Por desgracia la poesía rumana todavía es una de las grandes desconocidas. Poco a poco se va abriendo camino. Este año Rumania será el país invitado en la Feria del Libro de Madrid. Es un paso importante. Cada libro que escribo trata sobre la existencia humana y la filosofía del alma.

¿Qué autores han sido sus referentes a la hora de escribir poesía?

Los poetas rumanos que me han influido son: Virgil Mazilescu, Ion Stratan, Alexandru Musina, Mariana Marin, Angela Marinescu, Ion Muresan e Ioan Es Pop. Si hablamos de otros autores, me impresiono mucho la obra de Ezra Pound, Allen Ginsberg, Antonio Machado, Federico García Lorca, Mario Benedetti, Pablo Neruda, Charles Baudelaire, e incluso Jacques Prévert.

¿Cree que con sus libros ha contribuido a divulgar la cultura rumana por España? 

Creo que sí. Por lo menos con «El último aliento», que he tenido la suerte de publicar en edición bilingüe (rumano – español) en una de las mejores editoriales de España: Huerga y Fierro Editores y con una excelente tradución realizada por Mario Castro.

Es usted el fundador de la corriente literaria rumana deprimism, ¿en qué consiste este movimiento?

Es una extensión del minimalismo francés que trata de demostrar que la poesía es, en mucho de los casos, un tipo de terapia personal, que después de salir al público ya no te pertenece. En mis poemas, hablo del sufrimiento y la realidad. De todo lo que tengo dentro y que saco en forma de poemas.

Finalmente, ¿cree que se puede vivir de la poesía?

Es muy difícil vivir de la poesía, aunque con la poesía puedes cambiar el mundo. Con paciencia y perseverancia puedes conseguirlo. Soy bastante optimista y creo que ahora es un buen momento para la poesía y que los que la escribimos podremos vivir pronto de nuestro trabajo. Parece un sueño imposible, pero si crees de verdad en ese sueño algún día se cumplirá.