La madre y la hermana de Laura del Hoyo, una de las dos chicas asesinadas
La madre y la hermana de Laura del Hoyo, una de las dos chicas asesinadas - Efe

El juicio por el asesinato de las jóvenes de Cuenca comenzará el 23 de octubre

La fiscalía pide 48 años de cárcel para Sergio Morate, el único imputado

CuencaActualizado:

El juicio con jurado contra Sergio Morate por los asesinatos de Laura del Hoyo y Marina Okarinska, cuyos cadáveres aparecieron el 12 de agosto de 2015 en Palomera (Cuenca), comenzará el lunes 23 de octubre, según ha informado este miércoles el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJCM).

La selección y constitución del Tribunal del Jurado tendrá lugar los días 19 y 20 de octubre, trámite que se celebrará a puerta cerrada, y el lunes siguiente se iniciará el juicio, que se desarrollará durante varias sesiones en audiencia pública en la Audiencia Provincial de Cuenca.

La Fiscalía de Cuenca pide 48 años de prisión para Sergio Morate, el único imputado en la causa, por los asesinatos de Marina Okarinska y Laura del Hoyo.

En concreto, solicita 23 años de cárcel por el asesinato de Laura y 25 por el de Marina, con la que Morate había mantenido una relación sentimental. Por su parte, la representación procesal de Sergio Morate solicita su absolución en el escrito de conclusiones provisionales.

En un auto del día de hoy, el magistrado-presidente del tribunal del jurado cifra hasta en 26 los hechos justiciables para dirimir si el acusado planeó el asesinato de Marina desde finales de julio de 2015 y decidió también matar a su amiga Laura tras haber acudido con ella a su casa.

Según recoge el auto, Sergio Morate -condenado por sentencia firme previamente por delitos de detención ilegal y amenazas en el ámbito de la violencia de género- mantuvo durante cuatro años una relación de pareja con Marina Okarinska, llegando a vivir en casa de los padres de él.

Uno de los hechos justiciables a tratar es si la relación terminó por decisión de la joven y si el acusado, a partir de este momento, comenzó a gestar la idea del asesinato al no asumir la ruptura.

Asimismo, se juzgará si en la mañana del doble crimen, el acusado pidió prestado un vehículo para trasladar el cadáver de Marina después de su muerte.

El carácter violento de Sergio

El juicio determinará si sobre las 17:00 horas del 6 de agosto, cuando las jóvenes desaparecieron, el acusado llamó al teléfono de su expareja para que fuera esa misma tarde a retirar sus enseres y si ésta, «ante el temor que sentía por el carácter violento de Sergio a lo largo de su relación», solicitó a su amiga que la acompañara.

También, si las dos fallecidas llegaron al domicilio sobre las 17:25 horas, donde el procesado cerró la puerta con llave.

Otro de los hechos justiciables es si, una vez cerrada la puerta, Morate golpeó a Marina en la cabeza, quedando semi inconsciente, y le colocó una brida de plástico corredera alrededor del cuello, aprentándola hasta acabar con su vida.

Se juzgará también si, tras estos hechos, Laura intentó salir de la casa, pero el acusado se lo impidió y se inició un forcejeo entre ambos que finalizó cuando el acusado la golpeó en la cabeza y, a continuación, la apretó del cuello hasta matarla para «no dejar testigo alguno».

Además, si el procesado trasladó los cadáveres hasta las pozas del río Huécar, en Palomera, donde aparecieron el 12 de agosto los cuerpos semienterrados en cal viva.

Por otra parte, se tratará de determinar si, contrariamente a lo anterior, Sergio Morate -que fue detenido en Rumanía un día después de encontrarse los cuerpos- «nunca tuvo el pensamiento de terminar con la vida de Marina» y si fue hasta este país porque iba a «asistir como padrino al bautizo del hijo de su amigo», en cuya casa fue localizado.

También se dirimirá si el acusado pensaba que la relación con Marina «se arreglaría», como en ocasiones anteriores, al desconocer supuestamente que ésta se había casado en Rumanía.

Desde su extradición, a principios de septiembre de 2015, Sergio Morate se encuentra en prisión comunicada y sin fianza en el centro penitenciario Madrid VII, de Estremera.