Participantes en la presentación de la Semana de la Prevención de Incendios
Participantes en la presentación de la Semana de la Prevención de Incendios - Diputación de Toledo

Doce euros que te salvarían la vida en un incendio

En la Semana de la Prevención de Incendios que se celebrará en Villacañas, los expertos recomendarán invertir a partir de esa módica cantidad en un modesto detector de humo

ToledoActualizado:

Ordenadores portátiles, teléfonos móviles, tabletas, coches, ropa de la última temporada... Son objetos que todos tenemos en nuestras casas, en muchas ocasiones a pares por lo menos. Pero pocas veces nos acordamos de comprar un elemento de seguridad que, en caso de incendio, probablemente nos salvaría la vida: el detector de humo doméstico. Se trata de un pequeño utensilio electrónico que funciona con pilas y cuya instalación y mantenimiento son muy sencillos.

Desde doce euros, el precio de un menú en un restaurante de comida casera, podemos adquirir un detector de humo en cualquier superficie comercial, ferretería o tienda de bricolaje. Si lo encuentra más caro, porque haberlos haylos (hasta 200 euros), cómprenlo de todos modos. Está en juego su vida, y eso bien merece ese desembolso.

Es el consejo de Gabriel Muñoz, director-gerente de la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos (APTB), que colabora en la Semana de la Prevención de Incendios que la Fundación Mapfre ha organizado en Villacañas.

Existen varios modelos de detector de humo doméstico: con aviso remoto, si no está en casa; o adaptados a personas sordas, con aviso luminoso y un dispositivo vibratorio para colocar bajo la almohada. «Si se produce un incendio y está en otra zona de la casa o durmiendo, le alertará con una alarma acústica, dándole tiempo a salir con seguridad o incluso a controlar el conato». Estoes lo que se puede leer, subrayado en negrita, en la guía de prevención de incendios y otros riesgos en el hogar que distribuye la Fundación Mapfre.

Detector de humo
Detector de humo

Los expertos aconsejan poner uno en cada habitación de la casa, pero no en la cocina; aquí deben instalarse detectores especiales (térmicos) para evitar falsas alarmas. Otra posibilidad es colocar detectores en el pasillo o en el vestíbulo. Y en el caso de tener una vivienda de varias plantas, colocar al menos uno por piso.

En la Semana de la Prevención de Incendios, que se desarrollarán hasta el viernes, estará muy presente el detector de humo doméstico, el gran olvidado en nuestras casas, donde los niños y los ancianos son las personas más vulnerables. Estos días, 900 escolares serán los protagonistas de las jornadas, según ha recalcado Tomás Villarrubia, presidente del Consorcio Provincial de Extinción de Incendios y Salvamentos de Toledo (Cpeis), organismo que colabora en el programa.

Este martes, habrá actividades infantiles lúdico-educativas en la plaza de España de Villacañas o en un pabellón cubierto, según el tiempo. Una estructura simulará una casa que se llenará de humo, en este caso inocuo, para que los escolares sepan cómo actuar en una situación real. Se les dará unas pautas para poder salir ilesos de una vivienda, además de unos consejos básicos sobre primeros auxilios, según ha explicado Adrián Gutiérrez, de la Fundación Mapfre.

Un pavoroso vídeo

Los estudiantes también podrán ver y tocar un camión de bomberos, así como el equipamiento que llevan sus efectivos para combatir los incendios. Y el miércoles podrán disfrutar igualmente con una obra de teatro infantil, «Dos pillos y un bombero», a cargo de la compañía Sin Fin, en el teatro municipal de Villacañas.

Para el jueves y el viernes, habrá charlas sobre la prevención de incendios en los colegios Santa Bárbara y Nuestra Señora de la Consolación, respectivamente. Los alumnos recibirán consejos de autoprotección, además de participar en un simulacro de evacuación.

Se les mostrará también un vídeo en el que se puede ver cómo un incendio destruye una habitación de unos 20 metros cuadrados en apenas tres minutos. «Cuando lo ven, se dan cuenta de a lo que nos enfrentamos en nuestro trabajo», ha explicado Miguel Ángel Laguna, sargento jefe del Cpeis. Los escolares aprenderán que lo mejor es agacharse para evitar el humo y, seguramente, llegarán a casa con una petición: «¡Papá, mamá, hay que comprar un detector de humo ya, vale!».