El Archivo Municipal se amplía para exponer la colección Luis Alba

Se han realizado obras por importe de 54.000 euros para albergar también nuevos documentos, libros y planos de la última década

TOLEDOActualizado:

El Archivo Municipal de Toledo ha acometido obras en sus instalaciones con el fin de albergar los 10.000 libros de la colección Luis Alba y un conjunto de documentos, libros y planos de la ciudad en las últimas décadas. La alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, ha informado este miércoles de los detalles de las obras en una rueda de prensa en la que también ha intervenido el archivero municipal, Mariano García Ruipérez, que explicó que esta ampliación es un «sueño de una lucha de diez años» que se tenía que hacer porque el Archivo Municipal se había quedado pequeño al recibir entre 700 y 800 cajas archivadoras cada año.

El archivero explicó que esta ampliación, que se ha realizado entre septiembre de 2017 y abril de 2018 con una inversión de 54.000 euros, es un sueño de una lucha de diez años qeu se tenía que hacer porque el Archivo Municpal se hbái qeudadado pequeño al recibir entre 700 y 800 cajas archivadoras cada año.

La remodelación ha consistido en la instalación de varias pasarelas voladas sobre la sala general del Archivo para acoger los más de 10.000 ejemplares de la colección Luis Alba.

También se ha ampliado la última planta del Archivo con la eliminación de estanterías y la instalación de un archivador compacto, con capacidad para 3.600 cajas, que acogerá varias ediciones de libros y planos de Toledo en las últimas décadas.

La alcaldesa de Toledo ha agradecido la labor de los trabajadores municipales, becarios de la Universidad regional y trabajadores procedentes del plan de empleo del Ayuntamiento, estos últimos que han catalogado los ejemplares de la colección Luis Alba.

Además, Tolón ha presentado algunas de las nuevas nuevas adquisiciones de fondos para el archivo municipal como un cartel de la romería del Valle de 1949 y otro de la fiestas del Corpus de 1967, obra de dos artistas toledanos en la técnica cartelista: Quismondo y Moragón.

También ha mostrado un Bando municipal de 1968 con recomendaciones para el baño en el río Tajo, varias piezas de una colección de placas de vidrio del fotógrafo García Garrabella y una placa para linterna mágica del Convento de San Gil, obra del fotógrafo francés Sulier en 1855.

El archivero municipal ha recalcado la necesidad de acometer las obras ya que «el Archivo se había quedado pequeño» por la llegada de nuevos fondos al tiempo que ha desvelado que se han recopilado 150 fotos sobre el proceso de realización de la ampliación que se expondrán en breve. «Esta obra es un sueño porque veníamos luchando por ella más de diez años. El Archivo es como el mar y las oficinas son los ríos y el mar iba aumentado cada vez más su nivel de agua», ha comentado.

En ese sentido, ha desvelado que las estanterías metálicas las ha realizado una empresa de Fuensalida, Concordio Pérez SL, mientras que del montaje se han encargado varios trabajadores de Numancia de la Sagra y las maderas y tarimas se han comprado a una empresa de Sonseca por lo que «todo ha quedado en la provincia».