Castilla La Mancha

Podemos ya forma parte del Gobierno socialista de Castilla-La Mancha

Este jueves han tomado posesión García Molina como vicepresidente segundo e Inmaculada Herranz como consejera del Plan de Garantías

García Molina sentado en la bancada del gobierno en las Cortes Regionales - ANA PÉREZ HERRERA

José García Molina e Inmaculada Herranz han tomado posesión este jueves como nuevos miembros del gobierno de Castilla-La Mancha; el primero, como vicepresidente segundo y Herranz como consejera de coordinación del Plan de Garantías Ciudadanas. Además, José Luis Martínez Guijarro asume la Vicepresidencia Primera. El acto se ha realizado en el palacio de Fuensalida (Toledo), donde el presidente de la comunidad, Emiliano García-Page, ha presentado el gobierno de coalición hecho posible tras el acuerdo del PSOE y Podemos así como la firma de los decretos por los que se modifica la estructura del Ejecutivo autonómico.

Durante la comparecencia, García-Page ha dado la enhorabuena a los nuevos integrantes del equipo de gobierno al igual que ha dejado claro que «este acto es la formalización de un acuerdo debido al bloqueo presupuestario en la que la comunidad se veía inmersa en los últimos meses». Asimismo, ha asegurado que debido a esta medida «en agosto tendremos el presupuesto de Castilla-La Mancha aprobado e iniciados los trámites para al gestación del nuevo presupuesto del año 2018».

Page ha añadido que el nuevo gobierno seguirá teniendo como hasta ahora el objetivo prioritario de cumplir con el programa comprometido al inicio de la legislatura para la recuperación social y económica de la Comunidad autónoma. Asimismo, será un Gobierno «en positivo«, de «permanencia y continuidad», que trabaje «para todos y todas« y que no va a saltarse las normas.

El presidente regional ha subrayado que hoy se inicia una «nueva etapa» para seguir adelante con el proyecto de recuperación y reconstrucción «que la mayoría de la gente de la región ha entendido desde el primer momento». Para García-Page, el presupuesto es el «instrumento determinante» para conseguir que lo que se anuncia «sea un objetivo alcanzable». En este sentido, ha manifestado que el objetivo del nuevo Ejecutivo sigue siendo «llegar a la meta comprometida« ante los cerca de dos millones de personas que viven la región, «y que son nuestros jefes», así como recuperar la situación de convivencia política e institucional y el perdido Estado de Bienestar.

En este sentido, el jefe del Ejecutivo autonómico se ha mostrado partidario de no olvidar a las «víctimas crónicas«de la compleja situación económica iniciada en 2007: «No me puedo resignar a la idea de que la crisis económica, y la social derivada de ella, haya acabado. Hay mucho camino por delante y muchos peldaños que subir», ha añadido, al tiempo que ha comprometido su trabajo para que la mejora de la situación económica «sea efectiva y llegue a todos por igual».

No obstante, ha incidido en que Castilla-La Mancha «está empezando a ser receptora de importantes inversiones económicas e iniciativas empresariales», gracias entre otros aspecto a haber fabricado «el mejor estado ambiente» para que la región esté entre las Comunidades Autónomas “punteras” en recepción de inversiones españolas y extranjeras.

Finalmente, ha advertido a los nuevos miembros del Gobierno, García Molina y Herranz, de Podemos, de que se van a encontrar «a gente que contrapone los intereses de Castilla-La Mancha»; y ha señalado que «no hay por qué» sacar conclusiones extraterritoriales del modelo que hoy se inicia en la región, «que tampoco tiene por qué ser exportable a otras comunidades ni al conjunto del país».

Por su parte, García Molina ha afirmado, tras finalizar el acto de toma de posesión, que «hoy se inicia una nueva etapa politica en Castilla- La Mancha; llegamos con mucha ilusión y responsabilidad. Somos una fuerza preparada para gobernar». Además, ha hecho alusión a la trayectoria demostrada durante los dos años de actividad política del partido en las Cortes de la región, «esta experiencia nos ha servido para entender la lógica institucional y aprender de ella, sus límites y posibilidades».

El nuevo vicepresidente segundo es consciente de las diferencias ideológicas que existen entre ambos partidos; por ello ha dicho que «la virtud de un gobierno en coalición es saber poner en el centro las cosas que nos unen, saber negociar y dejar a un lado aquellas en las que no haya entendimiento. Estamos confiados e ilusionados y tenemos una responsabilidad con aquellos a los que les hemos dicho que era posibile». No obstante, García Molina ha hecho alusión a aquellos que critiquen la unión con el Partido Socialista: «Habrá quien ponga el énfasis en los riesgos o en las cuestiones que pueden salir mal y otros lo ponemos en la valentía y la audacia».

Por su parte, Herranz ha dejado clara la finalidad de la nueva consejeria que dirigirá: «El objetivo es elevar las condiciones de vida digna para Castilla-La Mancha. No solo es un objetivo importante sino relevante para esta región». Sin embargo, ha manifestado su opinión acerca del presupuesto para el plan: «Ojalá el año que viene no haya que invertirlo porque la mayor parte de castellano-manchegos no lo necesiten ya que tengan las condiciones de vida dignas para desarrollar sus hogares, sus familias, sus hijos, etc».

En relación con el gasto del Plan de Garantías, García Molina ha defendido que «el éxito de una política social sería no tener que atender a demasiada gente, no nos preocupa el gasto como la implementación de las políticas que son novedodas en España. En eso quizás Castilla-La Mancha vaya a ser un laboratorio pero toma la iniciativa y espero que se replique».

Tras manifestar la ilusión que esta nueva cartera le proporciona, la consejera ha manifestado que este proyecto lleva un proceso de diagnóstico y evaluación para que «sea efectivo y cubra a la mayor parte de la gente de CLM».

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