Ejemplar de grulla en el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel
Ejemplar de grulla en el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel

Una grulla radiomarcada en Estonia, de nombre Liiva, inverna en Las Tablas

Fue capturada por los ornitólogos Mati Martinson y Ainar Unus el 1 de agosto de 2017 cerca de la aldea de Liiva, isla de Muhu (Estonia)

Ciudad RealActualizado:

Una grulla radiomarcada con un localizador GPS, de nombre Liiva, ha pasado buena parte del invierno en el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel (Ciudad Real), donde llegó en su largo viaje migratorio desde su país de origen, Estonia.

Según ha explicado a Efe el director del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, Carlos Ruiz de la Hermosa, la grulla fue capturada por los ornitólogos Mati Martinson y Ainar Unus el 1 de agosto de 2017 cerca de la aldea de Liiva, isla de Muhu (Estonia), con el fin de anillarla y que fuera radiomarcada con su localizador GPS-GSM para su posterior seguimiento.

En el momento de su captura, la grulla pesaba 3,6 kilos y ya era parcialmente capaz de volar. Desde su anillamiento, los ornitólogos han podido conocer los movimientos que ha seguido este ave desde su lugar donde nacimiento hasta el lugar que eligió junto a sus padres para pasar el invierno en la Península Ibérica.

En su recorrido, la grulla ha pasado por distintos países europeos hasta llegar a España, donde pasó por la laguna de Gallocanta (Zaragoza) y, posteriormente, por la laguna del Hito (Cuenca) para finalmente desplazarse hasta el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel.

Carlos Ruiz de la Hermosa ha señalado que el hecho de que muchos humedales hayan permanecido secos durante este invierno, como ha sido el caso de Gallocanta y de El Hito, ha ocasionado que Las Tablas casi hayan triplicado el número de grullas este año con respecto a otros. De hecho, este año se han llegado a censar 14.000 grullas, un cifra que está «muy por encima» de las 5.000 habituales que suelen invernar cada año en este espacio protegido.

La grulla euroasiática habita en diferentes humedales y anida en el suelo en parejas solitarias. En Estonia crían alrededor de 7.000 mil parejas de grullas y su número va en aumento. En el momento de la reproducción, las grullas se muestran solitarias, pero en la migración son muy sociables y se reúnen en grandes bandadas.

Durante su estancia en la Península Ibérica, las grullas se alimentan de diferentes insectos y otros pequeños invertebrados, así como de diferentes partes de plantas, de grano o de bellotas. Varias grúas euroasiáticas han sido en los últimos años equipadas con transmisores GPS, en el marco de un proyecto de seguimiento de distintas especies de aves, que está coordinado por la Universidad.

En el seguimiento y la investigación del recorrido de las grullas radiomarcadas trabajan varias organizaciones ornitológicas y la Universidad de Ciencias de la Vida de Estonia. Las grullas que han pasado los meses invernales en la Península Ibérica están comenzando ya a regresar al norte desde sus cuarteles de invierno, donde volverán a iniciarán su periodo de reproducción entre los meses de abril y mayo.

En la actualidad, la grulla común se reproduce por toda la franja septentrional de la región Paleártica, ocupando desde el oeste los terrenos de la Península Escandinava y teniendo como límite este la zona central de Siberia. Más al sur, llega hasta el norte y este de Alemania y de la República Checa, Ucrania, el Turquestán Ruso y Chino y, Mongolia, existiendo además colonias aisladas en Dobrogea, Turquía y la región de Transcaucasia.

Hasta estos lugares llegarán tras recorrer un viaje de vuelta de más de 2.500 kilómetros de distancia, que son los que puede llegar a viajar alguno de los ejemplares que han pasado el invierno en Castilla-La Mancha.