Ángel Felpeto, consejero de Educación de Castilla-La Mancha
Ángel Felpeto, consejero de Educación de Castilla-La Mancha - JCCM
Educación

Controversia por la nueva asignatura de Educación para la Igualdad

Asociaciones de padres y profesores piden que se retire por pretender el adoctrinamiento de los niños. Felpeto dice que responde al pacto de estado contra la violencia de género

TOLEDOActualizado:

Se avecina tormenta con la asignatura Educación para la Igualdad, la Tolerancia y la Diversidad, que este curso el Gobierno de Castilla-La Mancha ha implementado de manera piloto en 5º de Primaria y 3º de la ESO en 31 centros de la región. Este lunes, asociaciones de padres, de profesores y de familias direron una rueda de prensa conjunta para pedir al consejero Ángel Felpeto que retire la materia por «el adoctrinamiento que se va a hacer de nuestros niños en los colegios». El político socialista niega la mayor.

«No se puede decir a un niño de diez años que no es hombre ni mujer», se quejó Fernando López Luengos, presidente de la Asociación de Profesores Educación y Persona. Este docente añadió que en esta asignatura «se les intenta convencer a los niños de que para ser igualitarios no hay que tener una diferencia masculina-femenina». Además, cree López Luengos, que la materia responde a «una cuestión política», con la que se busca el «pensamiento único» y que, en todo caso, la escuela no es el lugar para decirles a los menores «qué deben pensar».

Mas allá fue Pedro José Caballero, presidente nacional de Concapa (Confederación Católica de Padres de Familia y Padres de Alumnos), para quien la asignatura incumple dos artículos de la Constitución. Estos son: el 16.1 sobre la conciencia de los menores y el 27.3 sobre la libertad de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones morales y religiosas. Caballero utilizó directamente el adjetivo «infumable» para calificar Educación para la Igualdad, la Tolerancia y la Diversidad.

Mientras, Marisa Pérez Toribio, presidenta de la Federación España Educa en Libertad, explica que la asignatura es exclusiva de Castilla-La Mancha y no hay ninguna otra comunidad autónoma en la que se curse. Pérez Toribio no descartó acudir a los tribunales si el Gobierno regional da por superada la prueba piloto y la implanta como obligatoria a partir del curso que viene.

Hay «muchos en alarma»

Preguntados por si darían el visto bueno a la asignatura en caso de que se suprimieran los contenidos más controvertidos, el profesor López Luengos reconoció: «La adaptación es imposible». Y añadió: «Si quitamos todos los estándares evaluadores, eso no sería una aginatura». De ahí que pidan que se retire sin más.

Desde estas asociaciones aseguran que hay «muchos» padres y profesores «en alarma». «Lo que pasa es que no lo dicen en público; buena parte de la gente por miedo», dijo el presidente de la Asociación de Profesores Educación y Persona. De hecho, estos colectivos han elaborado una «guía para educar en libertad». En ella se dan pautas a los padres, para «que se nos informe de lo que se va a dar», y a los profesores, para «que la despojen de esa carga ideológica».

En el fondo, están convencidas estas asociaciones, la asignatura es una nueva versión de Educación para la Ciudadanía, que se ideó durante el Gobierno nacional de Rodríguez Zapatero y que también generó controversia. «Reproduce, y de forma más agudizada, lo que suponía Educación para la Ciudadanía», dijo Marisa Pérez Toribio.

Desde el Gobierno regional Felpeto negó que se pretenda el adoctrinamiento con la nueva asignatura. El consejero explicó que esta «responde al mandato recogido en el pacto de estado contra la violencia de género, aprobado por unanimidad por todos los grupos políticos presentes en el Congreso de los Diputados». Felpeto añadió que la materia fomenta «la convivencia basada en el respeto, la solidaridad, la igualdad y la construcción de una cultura de paz y de prevención de conflictos mediante el diálogo y la igualdad efectiva entre hombres y mujeres».

Por otro lado, el consejero reconoció que a final de curso, tras los informes de las comisiones de evaluación de la experiencia y de la de seguimiento, el Gobierno decidirá qué hacer con la asignatura. En cualquier caso, Felpeto invita a los colectivos que están en desacuerdo con Educación para la Igualdad a que participen en el Consejo Escolar y que sea allí donde hagan sus aportaciones.