Doña Sofía y Don Juan Carlos asisten al homenaje a Don Juan - EFE

El recuerdo de Don Juan reúne en El Escorial a familiares y amigos 25 años después

La Infanta Doña Cristina asistió a la ceremonia religiosa en memoria de su abuelo. Entre los oficiantes estaba el abad de Poblet, donde están enterrados los Condes de Barcelona, excepto Don Juan, que descansa en El Escorial

El EscorialActualizado:

Sus Majestades los Reyes Don Felipe, Doña Letizia, Don Juan Carlos y Doña Sofía han asistido este martes a una misa en recuerdo del Conde de Barcelona, de cuyo fallecimiento se cumplieron 25 años el pasado 1 de abril. Unas 250 personas, muchas de ellas hijos, nietos, bisnietos, sobrinos, amigos y colaboradores de Don Juan, asistieron a la solemne ceremonia que se celebró en la Basílica del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Entre los asistentes se encontraban la Infanta Doña Elena y la Infanta Doña Cristina, que llegó muy sonriente, aunque atraviesa unos momentos difíciles, a la espera de que el Tribunal Supremo dicte la sentencia definitiva sobre su marido, Iñaki Urdangarin. Se da la circunstancia de que las tres últimas apariciones en público de Doña Cristina junto a los Reyes han sido en misas: los funerales del Infante Don Carlos y de la Infanta Doña Alicia y ahora la misa de Don Juan. Quienes no asistieron fueron la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía, bisnietas del Conde Barcelona, aunque difícilmente tengan oportunidad en el futuro de rendir homenaje público a su bisabuelo.

El Conde de Barcelona, Don Juan de Borbón (La Granja, Segovia, 1913-Pamplona 1993), hijo de Alfonso XIII y padre de Don Juan Carlos, llevó durante 36 años el peso de la Corona en el exilio. Aunque nunca reinó, sus restos mortales descansan en El Escorial como «Juan III», por expreso deseo de su hijo.

La ceremonia, oficiada por el arzobispo castrense, Juan del Río, estuvo concelebrada, entre otros, por el abad de Poblet, Octavio Vilà Moya. Y es que en el Monasterio de Poblet es donde están enterrados los Condes de Barcelona y allí descansarían los restos de Don Juan de Borbón, si no hubiera sido por el expreso deseo de Don Juan Carlos, que quiso que reposaran en El Escorial, donde se encuentran las sepulturas de todos los Reyes de España desde Carlos I, excepto dos. También ofició la misa el capellán de la Casa de Su Majestad el Rey, Serafín Sedano.

Una hora antes de la misa, los asistentes comenzaron a llegar al Monasterio. Don Felipe y Doña Letizia entraron en el templo minutos después de Don Juan Carlos y Doña Sofía, y se dirigieron al lugar de honor junto al altar mayor mientras el órgano interpretaba el Himno Nacional. A continuación, la Escolanía del Real Monasterio dio inicio a la ceremonia.

Don Juan Carlos y Doña Sofía siguieron la misa desde un lugar destacado y, en los primeros bancos, se encontraban las Infantas Doña Elena y Doña Cristina con la Princesa Irene de Grecia y la hija de Don Juan, la Infanta Doña Margarita, acompañada por su esposo, Carlos Zurita, y sus hijos Alfonso y María. Doña Pilar no pudo asistir a la misa, pero sí lo hicieron algunos de sus hijos, como Simoneta y Fernando.

También asistieron miembros de la Familias Reales de Grecia y de Bulgaria. Entre los familiares de Don Juan, acudieron representantes de las familias Torlonia Borbón, Marone Borbón, Borbón-Dos Sicilias, Czartoryski, Bagration, Baviera, Orleans, Orleans-Braganza, Orleans Borbón, Borbón-Dos Sicilias y Saboya Aosta, Borbón-Dos Sicilias y Lubomirska y Borbón Dampierre.

Entre otros, asistieron el duque de Alba, el Duque de Calabria, con algunas de sus hermanas, Konstantin y Kalina de Bulgaria (acompañada de su marido, Quitín Muñoz), el conde de Fontao y José María Gil Robles.

La misa también reunió a viejos amigos portugueses y españoles que acompañaron a la Familia Real española durante el exilio en Estoril, como Antonio Eraso y el marqués de Casa Arnao, así como a representantes de la Fundación Conde de Barcelona, del Consejo Privado de Don Juan y miembros de la Casa de los Condes de Barcelona. Entre estos se encontraban José Arce y Teodoro Deleste, que fueron ayudante de cámara y ayudante de campo de Don Juan. Igualmente, asistieron José Alberto Muiños y Elena Barraquer, hijos de los doctores Muiños y Barraquer, que atendieron a Don Juan.

Por parte del Gobierno, únicamente asistió el ministro de Educación, Cultura y Deportes, Íñigo Méndez de Vigo, y el Real Sitio de El Escorial estuvo representado por su alcaldesa, Blanca Juárez Lorca.

En representación de la Diputación Permanente y Consejo de la Grandeza de España, asistió su nuevo presidente, el duque de Fernández-Miranda, que se estrenó en el puesto. También acudieron representantes de la Fundación Cultural de la Nobleza Española, de la Fundación Institucional Española, de las Reales Maestranzas y del Consejo de Órdenes Militares.