Casa Real

Padres, padrinos y abuelos en la Comunión de la Infanta Sofía

La niña llegó acompañada por los cuatro Reyes, la Princesa Leonor, el Príncipe Constantino, Paloma Rocasolano, Jesús Ortiz y Menchu Álvarez Del Valle

La Infanta Sofía, junto a los Reyes Felipe y Letizia; su hermana, la Princesa Leonor; y sus abuelos, los Reyes Juan Carlos y Sofía - EFE

La Infanta Sofía recibió este miércoles su Primera Comunión en la parroquia de la Asunción de Nuestra Señora de Aravaca, vestida con el uniforme escolar y acompañada por sus compañeros del Colegio Santa María de los Rosales, donde estudia cuarto curso de Primaria. Sofía se mostró muy contenta a la salida del templo donde comulgó por primera vez, y lo hizo como una niña más, sin distinción alguna respecto a sus compañeros de clase.

La única diferencia fue que a la Infanta y a sus familiares les esperaban a las puertas de la parroquia dos nutridos grupos: uno de medios de comunicación y otro de ciudadanos. Estos últimos recibieron con aplausos y vivas a los Reyes, a Don Juan Carlos y a Doña Sofía.

La ceremonia religiosa reunió en público a los seis miembros de la Familia Real: los Reyes Don Felipe y Doña Letizia, la Princesa de Asturias, la Infanta Sofía y los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía. Una imagen que no se veía desde el pasado verano, cuando salieron a cenar a un restaurante de Mallorca.

Junto a sus padres, su hermana y sus abuelos paternos, la Infanta Sofía estuvo acompañada por su padrino de bautismo, Constantino de Bulgaria, Príncipe de Vidin; por sus abuelos maternos, Paloma Rocasolano -que también es su madrina- y Jesús Ortiz, y por su bisabuela, Menchu Álvarez Del Valle. A la ceremonia religiosa también asistió la esposa de Jesús Ortiz, Ana Togores, aunque no se sumó a la foto de familia.

«Un poquito nerviosa»

Mientras los demás posaban ante los medios de comunicación, los periodistas preguntaron a la Infanta si estaba nerviosa. Como Sofía se resistía a responder, la Princesa se apresuró a asentir con la cabeza al tiempo que miraba a su hermana, que terminó asintiendo también. Después, a la salida, Sofía se mostró muy contenta y sonriente y confesó que estaba «un poquito» nerviosa.

La sesión fotográfica también permitió captar imágenes de Don Juan Carlos y Doña Sofía en esta nueva etapa de buena sintonía, ya los Reyes padres compartieron risas y sentido del humor. La Comunión de su nieta fue la cuarta ocasión en la que se les vio juntos en público en los últimos diez días. Además, el próximo lunes Don Juan Carlos y Doña Sofía asistirán juntos en Vallecas al 40 aniversario de la Fundación Reina Sofía, acto al que también acudirán Don Felipe y Doña Letizia.

En la ceremonia de ayer también se pudo ver a Don Juan Carlos muy cariñoso con su nieta Leonor, a la que elogió su vestido celeste, a juego con los zapatos. Asimismo, el Rey padre estuvo hablando distendidamente con Doña Letizia.

Para la celebración de la Comunión, que estuvo oficiada por el capellán del colegio, fray Javier, los Reyes se ciñeron a las normas establecidas por el centro docente, según las cuales, estas ceremonias se celebran en días laborables y los comulgantes deben ir vestidos con el uniforme escolar, al que en esa ocasión se añade una corbata y una chaqueta con el escudo del colegio bordado. Sofía agregó también un símbolo religioso: un rosario que colgaba de su cuello.

No obstante, los familiares y acompañantes de los comulgantes sí que se vistieron como es habitual en cualquier Comunión. De hecho, Doña Letizia lució un vestido de Felipe Varela, color aguamarina, que hacía juego con la corbata de Don Felipe, quien escogió un traje de color gris. La Princesa Leonor llevó un vestido de falda tableada y manga francesa en color celeste con detalles blancos en el cuello y las mangas.

En la segunda y octava fila

La Familia Real también tuvo que adaptarse a la distribución de los bancos que hizo el colegio. Durante la ceremonia religiosa, los Reyes y la Princesa de Asturias ocuparon el segundo banco, asignado por el colegio por orden alfabético. Y los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía, junto al resto de la familia, siguieron la ceremonia desde la octava fila. Desde allí, la abuela paterna de la Infanta estuvo tomando imágenes de la eucaristía.

Como es habitual en estas celebraciones, la Infanta Sofía leyó un extracto de un Salmo, igual que el resto de los niños comulgantes, y ninguno de ellos se equivocó. Después, en el momento de la paz, la niña se mostró muy cariñosa con sus padres y especialmente con su hermana Leonor, a la que abrazó, según informaron testigos presenciales.

Después de la ceremonia, los Reyes ofrecieron un almuerzo en su residencia de La Zarzuela al que se sumaron más familiares. No obstante, fuentes de la Casa del Rey no precisaron si estaba previsto que asistieran las Infantas Doña Elena y Doña Cristina y la hermana de la Reina, Telma Ortiz, con sus hijos, como hicieron tras la Comunión de la Princesa.

Hasta este miércoles, el último Infante de España que había recibibido la Primera Comunión fue el Rey. Don Felipe comulgó por primera vez el 30 de mayo de 1975, cuando todavía no se había restaurado la Monarquía y, por lo tanto, aún no era Príncipe de Asturias. La ceremonia religiosa fue muy sencilla y familiar, y se celebró en la pequeña ermita del Palacio de La Zarzuela.

La Comunión de Sofía, en cambio, fue exactamente igual a la que celebró su hermana, la Princesa Leonor, hace dos años, cuando se convirtió en el primer miembro de la Familia Real que recibía este sacramento en una parroquia común, fuera del Palacio Real o de La Zarzuela, salvo en los tiempos del exilio.

Toda la actualidad en portada