El Rey Felipe VI, durante una regata
El Rey Felipe VI, durante una regata - ÁNGEL DE ANTONIO

Felipe VI, abanderado de la mejor generación de olímpicos españoles

Se inició durante la infancia en la vela y el judo, es aficionado al squash, pádel y esquí, y madruga para entrenar. Don Felipe nunca ha dejado de apoyar al deporte español

MadridActualizado:

Desde muy pequeño, el Rey ha practicado los deportes que ha querido y nunca se ha sentido obligado a ello. Dentro de la filosofía de vida sana que existe en la Casa Real, el Rey comenzó practicando judo y vela, siendo este último su deporte de cabecera inculcado por su abuelo Don Juan y su padre Don Juan Carlos. Aprendió en la Escuela Nacional de Vela de Calanova a bordo de su Optimist «Tortuga».

Fue campeón de España y quinto del mundo en la clase Soling en 1990, logrando la clasificación de España para los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, en los que obtuvo un meritorio sexto lugar y Diploma Olímpico junto a sus compañeros Fernando León y Alfredo Vázquez. Fue abanderado de la mejor generación de deportistas olímpicos españoles y desfiló al frente de la delegación española en el estadio de Montjuic en la ceremonia de apertura de los Juegos. Un hito para la historia del deporte en España.

Carece de triunfos importantes en la vela pesada ya que sus participaciones en las regatas han sido solamente en tres sagas de barcos: los «Sirius» y los «Aifos», de la Armada española; y los «Hispano», un equipo que compitió durante 10 años a los mandos de Fernando León, del que formaban parte sus «grandes» amigos de la vela y que ganó la Copa del Rey el único año que Don Felipe no regateó al estar la Reina embarazada. Como decía el almirante Marcial Sánchez Barcáiztegui: «No hace falta que ganemos nada; con que esté él aquí, es suficiente».

Desde muy pequeño ha revoloteado por los pantalanes de los clubes náuticos de toda España sin ningún favoritismo y siempre se le ha tratado como a un deportista más, por lo que está considerado un buen regatista y buen compañero de singladura, que ha asimilado las enseñanzas que le inculcó la Armada Española de la mano de los almirantes Marcial Sánchez Barcáiztegui y Jaime Rodríguez Toubes.

Siempre se ha caracterizado por apoyar al deporte español acudiendo, cuando ha podido, a animar a cualquier selección o deportista que disputara alguna final internacional de cualquier deporte. El Rey se implicó al cien por cien en la Candidatura Olímpica de Madrid 2020, tanto que viajó a Buenos Aires para participar en su presentación en 2013, cuando dijo estas palabras: «Hoy no me dirijo a ustedes como Príncipe de España. Soy participante olímpico y orgulloso padre de dos niñas que al igual que millones de niños esperan un futuro más brillante. Toda España quiere los Juegos. Ahora más que nunca, Madrid tiene sentido». Muy aficionado al squash y al pádel, a los que juega al caer la tarde; también al esquí, que practica durante sus vacaciones invernales en familia; además de seguidor del Atlético, club del que es Presidente de Honor, el Rey en la actualidad madruga para correr por los jardines de Zarzuela y para entrenarse en el gimnasio. Nunca descarta practicar deportes nuevos, e incluso de riesgo como la escalada.