Suárez con Calvo Sotelo
Suárez con Calvo Sotelo - ABC

El europeísta Leopoldo Calvo-Sotelo, el artífice de la «Transición exterior»

Presentan un libro sobre la importancia del expresidente en la integración europea

MadridActualizado:

El 12 de junio de 1985, Felipe González firmó el Acta de Adhesión de España a las Comunidades Europeas. Mucho tiempo atrás, Leopoldo Calvo-Sotelo pensaba desde su juventud en el proyecto europeo y en cómo realizarlo. Por el camino, horas de trabajo para planificar una compleja estrategia que, por un lado acercara a España a las instituciones europeas que la habían vetado durante el franquismo y, por otro, llevara al éxito una labor sociológica y divulgativa sobre la idea de Europa en la sociedad española.

Un nombre protagonizó esa labor: Leopoldo Calvo-Sotelo. Así lo cuenta el historiador Jorge Lafuente en su libro «Leopoldo Calvo-Sotelo y Europa. Historia de una convicción política y económica», presentado ayer en el Colegio de Ingenieros de Caminos Canales y Puertos, acto al que asistieron, entre otros, los exministros Rodolfo Martín Villa, Romay Beccaría, Luis Gámir, así como la viuda del expresidente, Pilar Ibáñez.

La fama de Calvo-Sotelo «ha pasado inadvertida en el periodo de la Transición», explicó ayer el autor; «en buena medida por la contundente victoria del PSOE» en las elecciones de 1982 y por la permanencia de Felipe González en el poder.

Pero Calvo-Sotelo fue «el protagonista de la Transición exterior». Los que lo conocen y han trabajado con él, como el exministro de la Presidencia Matías Rodríguez Inciarte, lo describen como un europeísta que prefería los «equipos pequeños y concentrados». Inciarte trabajó con él codo con codo en el Ministerio de Relaciones con las Comunidades Europeas, que lideraba Calvo-Sotelo y que le valió el apodo de «Míster Europa». Rodríguez Inciarte destacó la «prudencia y la inteligencia» que el expresidente demostró ante el discurso desfavorable a la integración de España en Europa por parte del entonces presidente francés, Giscard d’Estaing, lo que se denominó el «Giscardazo», que pudo haber acabado con las opciones de España. «Es el primer negociador con la Unión, es Míster Europa», concluyó Lafuente.