Don Felipe, durante su intervención este viernes en los premios Princesa de Asturias - EFE

El Rey: «En Cataluña ha habido un inaceptable intento de secesión»

La entrega de los premios Princesa de Asturias se convierte en una cumbre de apoyo a la unidad «frente a un inaceptable intento de secesión»

OviedoActualizado:

La entrega de los premios Princesa de Asturias se ha convertido este viernes en una cumbre de apoyo a la unidad de España frente a lo que el Rey calificó de «inaceptable intento de secesión», en referencia al golpe separatista perpetrado por las principales autoridades catalanas. Tras la entrega de los galardones en el Teatro Campoamor, de Oviedo, Don Felipe ha pronunciado un discurso en el que ha defendido con firmeza la unidad, la democracia y la ley, pero también ha apelado a los sentimientos que convierten en sincero el deseo de convivencia. «Cataluña es y será una parte esencial de la España del siglo XXI», ha afirmado y ha advertido de que «ningún proyecto puede conducir al aislamiento o al empobrecimiento de un pueblo».

Durante su intervención, Don Felipe ha sido interrumpido en ocho ocasiones por el público, y la ovación final, en la que los asistentes se pusieron en pie, se prolongó durante más de un minuto.

El sentimiento nacional no sólo se respiraba dentro del Teatro Campoamor. También en sus inmediaciones cientos de personas se congregaron para recibir con banderas de España a los Reyes y a Doña Sofía, así como a los premiados y a los demás asistentes. De esta forma, la habitual protesta republicana que, año tras año, pretende restar brillo a la ceremonia quedó esta vez diluida. Después, una vez dentro Don Felipe se ha mostrado «muy orgulloso» de defender la unidad de España y reivindicar los principios democráticos precisamente desde Asturias, «esta tierra leal, tan querida y siempre admirable».

Ante un teatro lleno de invitados -el Campoamor tiene 1.313 butacas y para asistir a esa ceremonia hay lista de espera-, el Jefe del Estado ha afirmado que «España tiene que hacer frente a un inaceptable intento de secesión en una parte de su territorio nacional», y se ha mostrado seguro de que «lo resolverá por medio de sus legítimas instituciones democráticas, dentro del respeto a nuestra Constitución y ateniéndose a los valores y principios de la democracia parlamentaria en la que vivimos desde hace ya 39 años».

En un momento de su intervención, Don Felipe ha apelado también a los sentimientos y ha subrayado que «hemos vivido y compartido éxitos y fracasos, triunfos y sacrificios, que nos han unido en alegrías y sufrimientos. No lo podemos olvidar. Como no queremos ni podemos renunciar a lo que juntos hemos construido, sumando las aportaciones de todos, que constituye un valiosísimo legado que a todos y cada uno nos pertenece por igual».

Deseo de convivencia

Tal y como ha explicado el Rey, ello ha sido posible «gracias a una España cimentada en el deseo sincero de convivencia y de entendimiento; en el respeto de las normas y de las reglas de la democracia». Además, Don Felipe ha instado a «reconocer con grandeza y generosidad los errores del pasado para no caer de nuevo en ellos».

También ha tenido el Rey unas palabras para reivindicar la pluralidad ideológica cuando habló de «una España en la que todos sus ciudadanos -cualesquiera que fuesen sus ideas, dondequiera que nacieran o vivieran- tuviesen la oportunidad de encontrar su lugar en paz y libertad, sin temores ni miedos a la imposición ni a la arbitrariedad, alejados del rencor y las fracturas». Una España «abierta y solidaria en la que pudieran reconocerse todos y cada uno de los españoles», dijo, y en la que «los pueblos que la integran viesen protegidas, reconocidas y respetadas sus lenguas, sus culturas, sus tradiciones y sus instituciones, como un verdadero patrimonio común».

Don Felipe ha advertido que «ningún proyecto de futuro se puede construir basándose en romper la convivencia democrática». «Ningún proyecto de progreso y libertad se sustenta en la desafección, ni en la división, siempre dolorosa y desgarradora, de la sociedad, de las familias y de los amigos; y ningún proyecto puede conducir al aislamiento o al empobrecimiento de un pueblo». Según el Rey, «la España del siglo XXI, de la que Cataluña es y será una parte esencial, debe basarse en una suma leal y solidaria de esfuerzos, de sentimientos, de afectos y de proyectos».

Don Felipe ha terminado su discurso con un llamamiento «en estos tiempos duros y difíciles»: «Son tiempos para la responsabilidad. Nuestros ciudadanos lo merecen», ha insistido y ha recordado que los españoles «desean convivir y progresar en paz» y que «diariamente ofrecen un ejemplo de sacrificio, entrega y compromiso con su país».

También ha tenido el Rey palabras para agradecer la asistencia a la ceremonia de los presidentes del Parlamento europeo, Antonio Tajani; del Consejo, Donald Tusk, y de la Comisión, Jean Claude Juncker. Los tres mandatarios europeos recogieron el premio Princesa de Asturias de la Concordia, concedido a la Unión Europea con motivo de su 60 aniversario. «Su presencia hoy aquí en Asturias simboliza el compromiso, el apoyo y la solidaridad de las instituciones europeas con España, con nuestro sistema constitucional y con nuestro Estado Social y Democrático de Derecho», ha afirmado el Rey.

Muestra de la importancia que ha alcanzado esta ceremonia es que Don Felipe estuvo acompañado del presidente del Gobierno por primera vez desde el año que se crearon estos galardones, en 1981, cuando el entonces Príncipe tenía trece años y el jefe del Ejecutivo era Leopoldo Calvo-Sotelo. Además de Mariano Rajoy, han asistido la presidenta del Congreso, Ana Pastor, y los ministros de Exteriores, Alfonso dastis; de Educación, Cultura y Deportes, Íñigo Méndez de Vigo, y de Agricultura, Isabel García Tejerina. A la ceremonia también ha acudido el líder de Ciudadanos, Albert Rivera. Sin embargo, el PSOE sólo estuvo representado por Francisco Polo, secretario de Emprendimiento, Innovación y Ciencia del Partido. Una ausencia solo compensada con la presencia de Javier Fernández, presidente del Principado de Asturias, como anfitrión.

Compromiso de Caixabank

Entre el público, se encontraban numerosos empresarios, como el presidente del Círculo de Empresarios, Javier Vega de Seoane. Entre ellos, ha acudido Jordi Güal, presidente de CaixaBank y miembro del jurado de los Premios Princesa, que ha querido subrayar su compromiso con España. A lo largo del día, Güal tuvo oportunidad de reunirse con el Rey para evaluar la situación catalana y trasladarle su preocupación y los pasos que está dando la entidad bancaria. También ha acudido a la ceremonia Antonio Gallardo, vicepresidente de Admirall, acompañado de su hija Susana, que el pasado 1 de octubre recorrió Barcelona con una bandera de España y votó varias veces en el referéndum ilegal.