Don Felipe, durante su mensaje a los españoles transmitido en la noche del pasado martes
Don Felipe, durante su mensaje a los españoles transmitido en la noche del pasado martes - Casa del Rey

La Asociación para la Defensa de los Valores de la Transición muestra su pleno apoyo al mensaje del Rey

Recuerda que en 1978 España decidió, con el apoyo de la Corona, no volver a lo peor de su pasado

MADRIDActualizado:

La Asociación para la Defensa de los Valores de la Transición (ADVT) ha expresado hoy su «pleno apoyo» al mensaje televisado que Felipe VI dirigió a los españoles «para defender el orden constitucional, el respeto a las leyes y a las resoluciones judiciales y a una España unida y en concordia».

Fundada en 2007 como entidad «aconfesional y apartidista» por personas que durante la Transición militaron en UCD, PSOE y PCE, esta asociación dedica sus esfuerzos a dar a conocer a las nuevas generaciones los valores que guiaron el cambio de la dictadura a la democracia, con un especial hincapié en el respeto a la Constitución como instrumento para la superación de conflictos.

En un comunicado, la ADVT subraya que, en su alocución televisada del pasado martes, el Rey «defendió no solo el cumplimento de las leyes, sino la España unida de tantos siglos y la España en paz y democrática de los últimos cuarenta años», frente a unos dirigentes catalanes que «han sembrado la semilla del enfrentamiento entre sus conciudadanos hasta un extremo que parecía inimaginable».

Don Felipe defendió en su mensaje el respeto a las leyes y a una España «unida y en concordia» que «las autoridades autonómicas catalanas quieren romper», advierte en su nota esta asociación, que preside el periodista Emilio Contreras y de cuyo comité ejecutivo forman parte el general Andrés Cassinello, la exministra Cristina Alberdi y la nieta mayor de Adolfo Suárez, Alejandra Romero.

«El mayor éxito de los últimos 40 años ha sido recuperar la armonía, convivencia y paz civil entre los españoles», recuerda la ADVT, que brinda su apoyo «a la España que en 1978 decidió, con el apoyo de la Corona, no volver a lo peor de su pasado de división y enfrentamiento» y dotarse de un régimen democrático que garantiza la libertad de todos, con independencia de sus ideas, creencias o raíces culturales.