Del 23-F al 1-O: dos Reyes y un destino

Don Felipe transmitió su mensaje contra el golpe separatista desde el mismo lugar que Don Juan Carlos frenó la asonada de Tejero 36 años antes

MadridActualizado:

La situación no se prestaba a experimentos ni a recreaciones artísticas, pero lo cierto es que el mensaje extraordinario que Don Felipe dirigió el pasado martes a los españoles fue muy parecido en la forma al que transmitió Don Juan Carlos cuando frenó la asonada protagonizada por el teniente coronel Antonio Tejero el 23-F de 1981 en el Congreso de los Diputados.

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Quién iba a pensar que un Rey de 50 años tendría que responder a un golpe de Estado separatista en pleno siglo XXI, y que lo haría 36 años después de que su padre -que entonces tenía 43 años- tuviera que parar otro golpe de Estado, en este caso militar, que ya sonaba a decimonónico en el siglo XX.

Tanto Don Juan Carlos como Don Felipe dirigieron su mensaje desde el mismo despacho del Palacio de La Zarzuela, sentados delante de su mesa de trabajo y con los papeles del discurso sobre ella. Y, en ambos casos, la cámara les enfocó de frente, sin mostrar nada que pudiera distraer la atención. En el mensaje de 1981 se apreciaba el tapiz que colgaba de la pared a espaldas del Rey, una pieza que se sustituyó tiempo después por un cuadro. En el mensaje del pasado martes se veía parcialmente el cuadro de Carlos III, de Mengs, que Don Felipe mandó colocar cuando estrenó su reinado.

Los dos mensajes fueron breves. El de Don Felipe duró seis minutos y el de Don Juan Carlos, apenas minuto y medio. Y ambos fueron seguidos del Himno Nacional. Mientras se interpretaba, en las dos ocasiones apareció en pantalla el Guión del Rey, azul el de Don Juan Carlos y rojo carmesí el de Don Felipe.

Dadas las circunstancias y la condición militar de los golpistas, Don Juan Carlos dirigió su mensaje vestido con el uniforme de Capitán General de las Fuerzas Armadas, mientras que Don Felipe optó por un traje de chaqueta oscuro, con camisa blanca y corbata de color vino.

Entre las diferencias, Don Felipe estuvo acompañado por la bandera de España, que cobraba todo su significado frente a los golpistas de la Generalitat, mientras que la noche del 23-F no se vio la enseña nacional en el despacho de Don Juan Carlos.

Entre un mensaje y otro también se visualiza el salto tecnológico, como se aprecia en los dos grandes micrófonos que acompañaban a Don Juan Carlos y que son invisibles en el discurso de Don Felipe. O en el hecho de que Don Juan Carlos tuviera que leer su mensaje directamente del papel, mientras que Don Felipe pudo hacerlo a través del teleprompter.