Villa Winter, Fuerteventura
Villa Winter, Fuerteventura - ABC

La verdad sobre la presencia nazi en Fuerteventura: la «torre de control» de Villa Winter es de 1947

Los «conspiranoicos» han defendido siempre que daba cobertura a buques nazis en la II Guerra Mundial. ¿Por qué el FBI ocultaba la presencia de capital de EE.UU. en el sur de Fuerteventura y sí vinculaba las alemanas a Martin Bormann?

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

Gustavo Winter fue un aventurero e ingeniero alemán que llegó a España por la I Guerra Mundial. En 1921 terminó en Madrid la carrera de Ingeniería industrial y participó, entre otros, en los proyectos de electrificación Tomelloso, Murcia, Zaragoza, Madrid y Valencia. Vino a Canarias para crear una planta de energía en 1924 pagado por capitales británico y norteamericano.

Winter escuchó en la capital grancanaria hablar de Fuerteventura. Visitó la isla y se enamoró del territorio. Construyó una vivienda para su familia, aunque no residía allí de forma permanente, desde la que divisar el imperio industrial que meditaba desarrollar. Quería electrificar la isla por las potencialidades que tenía para el ocio y, por tanto, para la construcción.

Pero los negocios no cuajaron y, la casa que se hizo en Jandía, Villa Winter, al final, fue solamente para uso familiar. Sin embargo, por su ubicación alejada, forma parte desde hace muchos años de las leyendas insulares por la colaboración de Franco con Hitler por la II Guerra Mundial. Se ha dicho que la zona era un punto autorizado por Madrid como base militar nazi para atender a submarinos y aviones.

Leyenda

La leyenda de Gustavo Winter en Fuerteventura llega a su fin. Uno de los argumentos empleados en seriales de televisión y novelas sobre esta casa apunta a la existencia de una torre de control. Pero hay un dato nuevo. Según ha podido saber ABC, la torre es de 1947. Por tanto, poco submarino nazi iba a atenderse con la II Guerra Mundial ya terminada.

La vivienda de uso industrial de Gustavo Winter, ahora, está ubicada en un parque natural y todo el suelo es propiedad de la cadena Lopesan. La constructora y hotelera no puede construir en la zona, pero sí tiene interés en producir algunos productos agrarios. También para transformar Villa Winter en un pequeño hotel de lujo sin anterar fachada y estructura.

Allí, ahora, vive un familiar de los antiguos depositarios a los que Gustavo Winter dejó vivir porque carecían de vivienda y, de esa forma, la mantenían en condiciones de habitabilidad. Con productos de aquella época y el diseño interior, se sostiene que la casa sí era base de operaciones la Armada alemana. Incluso que daba servicios de asistencia técnica a submarinos.

En concreto, los actuales moradores quieren crear un museo sobre la leyenda de Gustavo Winter en Fuerteventura. Este hecho a la familia Winter le parece un disparate. Y, a Lopesan, también. Uno de los argumentos que se emplea es que la casa era unpunto de apoyo visual a buques alemanes en la Segunda Guerra Mundial. Pero la torre para la supuesta observación marina y torre de transmisión, de acuerdo con el proyecto, es de 1947. Todo depende ahora de los tribunales aunque Lopesan tiene dinero para soportar la lentitud del proceso en los tribunales.

El promotor de la idea del museo en este espacio se llama Pedro Fumero. Ha indicando en diversas ocasiones que "estoy seguro de Gustavo Winter estaba aprovisionando submarinos alemanes". Una de las bazas que maneja es precisamente la torre que, de acuerdo con su teorías, era de uso militar de la casa. Fumero, desde 2012, reside en esta vivienda. Otra de las tesis que circulan es que la casa hacía de faro y que, por eso, en el inmueble, hay baterías potentes de aquella época.

Cotradicciones del FBI

En la documentación del FBI desclasificada el pasado mes de enero de 2017, sobre el dirigente del partido nazi, Martin Bormann, apunta que "se dice" que en la isla que hay alemanes que han escapado de la Justicia viviendo en Fuerteventura. Es decir: el FBI indica que "se dice", no que lo afirme.

En el informe del FBI llamado 'Nazis en la isla de Fuerteventura en las Islas Canarias', al que ha tenido acceso ABC, se señala que Bormann controlaba "grandes explotaciones de tierra en la sección de Jandia de la isla" que son "propiedad de ex-nazis que reciben los ingresos de ellos" por esos "sitios" o "sus residencias". Pero la presencia de Winter en Canarias es anterior a ese periodo y su inversión era producto de ser empleado de empresas británicas y norteamericanas.

En los Sesenta, la zona de Jandía se vendió en cuatro lotes: Uno es que controlaba el sueco Gustaf Janson: Valles de Vinamar y Butihond. Un segundo, que compra Eugenia Girona Villavaquía en 1964, que incluye: Playa de Sotavento, donde está ahora Esquinzo-Butihondo, Las Gaviotas, Playa del Jable, Stella Canaris y Golf Jandía.

Hay un tercer lote: Roberto Waid, norteamericano, en 1964 se hace con suelo en Esquinzo, Pecenescal, Canarios y Mal Nombre, El Jable, cerca de lo que hoy es Cañada del Río, Costa Calma, El Granillo, Rancho de Matas Blancas y Canalbión, junto a pequeños núcleos de casas y ganadería.

Y está cuarto el lote, denominado Cofete-Morro Jable, con 2.164 hectáreas, propiedad de Gustavo Winter; de donde emerge los planes parciales de La Solana y El Matorral. Es resto es suelo protegido, que es donde se ubica Villa Winter, en Jandía.

Robert Waid

La operación del propietario norteamericano es de 1964. El informe del FBI, clasificado por el agente George Dimler, hablando de presencia de nazis con suelo en el sur de Fuerteventura es de 1973. En las escrituras públicas de esa época se menciona a Waid y no a personas interpuestas.

El FBI omitió o desconocía la presencia de nacionales suyos casi diez años después de su inscripción oficial como propietario de una gigantesca superficie, que hoy alberga uno de los principales motores del turismo de Canarias.

Y eso que Robert Waid fue un afamado promotor de competiciones deportivas de motor en Canarias y la Península. En 1967 corrió en el circuito de Jarama con un Lotus Elan S-II. Discreto no era. Probaba los mejores coches que llegaban a las islas y tenía una gran vida social al participar en la edición de una revista sobre motor en las islas en aquella época.