El «Titanic» petrolero que explotó en Canarias

El SS Golar Patricia iba desde el Reino Unido a Bahréin cuando tuvo tres explosiones en cadena. El capitán consideraría la posibilidad de un torpedo de origen desconocido. Era 1973 y en plena crisis mundial del petróleo. 43 personas escaparon vivas de milagro

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

Se llamaba SS Golar Patricia y era un buque petrolero que se contruyó en los astilleros Kawasaky de en Japón en 1969. Dios no quiso que no fuera una tragedia ecológica en las islas Afortunadas porque iba vacío de petróleo.

En 1973, propiedad del grupo nórdico Gotaas-Larsen, estalló al norte de las islas Canarias. Los supervivientes fueron llevados a Tenerife. De accidente, apenas se hablaría en España por el daño de imagen que generaría en el archipiélago.

El buque, de haber estado lleno de petróleo, habría arruinado la incipiente industria del turismo de Canarias. Con sus 98.894 toneladas brutas, estaba registrado con una bandera de conveniencia de Liberia.

El SS Golar Patricia era, en términos marítimos, el mayor petrolero del mundo que existía en ese momento. Su póliza de seguro, de 1973, era de 24 millones de dólares. Al hundisre al norte de Canarias, representaba en ese año el buque más grande jamás perdido en el mar.

Corría noviembre de 1973 el SS Golar Patricia hacía el trayecto desde Coryton, en el Reino Unido, a Bahréin para cargar combustible en el Golfo Pérsico.

A 210 kilómetros al norte de Canarias, experimentó tres grandes explosiones. Ardió y se partió. Murió un tripulante y un buque español logró rescatar a 38 oficiales y tripulación y tres pasajeros abandonaron con éxito la nave.