Pepe Fernández Belda - Viviendo en San Borondòn

Pistas y aeropuerto grancanario

No hay que dilapidar en cartones para los huevos antes de tener las gallinas ponedoras en el nido

Pepe Fernández Belda
Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

Hay un viejo y sabio aforismo que dice que quien no avanza, retrocede. En el mundo de la aviación hay otro para recordar a los pilotos que hay dos cosas que no pueden aprovechar: la pista que queda atrás y la altura que hay por encima. Parafraseando y fusionando ambos dichos, si Gando, en Gran Canaria, no despega, vegetará y languidecerá tal vez para siempre sin poder aprovechar su glorioso pasado. Aunque algunos canarios vuelvan la cara, soberbia y despectivamente, los vecinos y competidores no dejarán de avanzar para satisfacer las demandas y necesidades aeronautas de los que, de seguir nosotros así, serán más pronto que tarde nuestros ex clientes.

Viendo la evolución del negocio aeronáutico, que no sólo es el del transporte de viajeros y turistas, analizando series estadísticas, haciendo un ejercicio de prospección y sobre todo usando el sentido común, se puede deducir razonablemente que el problema principal del Aeropuerto de Gran Canaria no es la construcción de una nueva pista, dejando absurdas disquisiciones sobre si es la segunda o la tercera.

Si se habla de transporte de viajeros y del aumento de turistas que entren o salgan por el aeropuerto, más que aceptar a pies juntillas su fantasioso incremento, tal vez convenga reflexionar en cómo vendrían. Si lo hicieran en los nuevos Airbus A380, es un ejemplo, el problema principal sería cómo embarcar y desembarcar, despachar dicen los del negocio del handling, a tanta gente en un tiempo razonable. En los aeropuertos donde operan se les asignan al menos cuatro pasarelas, fingers, simultáneamente. Se han tenido que rediseñar esas áreas en las terminales, pero no se ha necesitado reformar nada en las pistas de vuelo, rodadura o plataforma. No necesitan una nueva pista, es más, si el movimiento de viajeros se incrementara por el uso de ese tipo de aviones, el número de operaciones podría hasta disminuir, con lo que no se precisaría ninguna pista adicional.

Pero en lo que sí hay un gran déficit en Gran Canaria, de tal calibre que bien puede estrangular el desarrollo económico global y hacer que Gando no sólo no despegue sino que languidezca inexorablemente en provecho de aeropuertos alternativos, es en la imperiosa necesidad de definir y acotar la zona industrial y de concesiones para que se puedan instalar empresas que operan en el negocio aeroportuario. Esta indefinición ha frustrado un buen número de oportunidades en los campos más variados, tales como el de mantenimiento aeronáutico, catering y otros servicios auxiliares o complementarios. Pero sobre todo, ha imposibilitado que ya pudiera existir aquí el gran Hub de esta zona geográfica y enlace, al menos, entre Europa y África, no instalándose por falta de espacio empresas de logística dedicadas a la carga aérea, asignatura pendiente en Canarias para importar, exportar y redistribuir productos de primor o de alto valor añadido.

En resumen, falta espacio industrial dentro del recinto aeroportuario, falta claridad de ideas en este sentido y sobra tanto político a la espera de gastar y gastar antes de poner a producir. Primero posibilitar la instalación de industrias y servicios, después, si alguna vez llegar a ser necesario, ya se construirá la cacareada pista dentro del espacio hoy reservado. No hay que dilapidar en cartones para los huevos antes de tener las gallinas ponedoras en el nido.

José Francisco Fernández BeldaJosé Francisco Fernández Belda