Alberto I de Mónaco en una expedición científica
Alberto I de Mónaco en una expedición científica - ABC

La pasión del Príncipe Alberto I de Mónaco por Canarias

Adoraba la exploración oceanográfica y cartográfica. Desde el archipiélago, perfeccionaría el mapa de rutas marítimas del Atlántico tras la Primera Guerra Mundial y eso ayudó a que las islas fueran más transitadas por buques mercantes

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

Se cuplen 140 años del inicio de las visitas a las islas Canarias de un gran marinero: Albert Honoré Charles Grimaldi. Alberto I de Mónaco empleó como las islas de la Macaronesia como Madeira y Canarias a fin de desarrollar su gran pasión: la investigación científica sobre el mar. El creador del prestigioso Instituto Oceanográfico Calagna en Mónaco hizo 28 campañas oceanográficas.

Entre 1878 y 1879, se interesó principalmente por los ecosistemas de las Azores, Madeira y Canarias. Con su perro, que se llamaba Satanás, siempre a bordo, alentó muchos avances técnicos para la oceanografía. Por ejemplo, la instrumentación, el mapeo y la distribución del conocimiento a través de libros y estuvo presente en conferencias.

De Canarias, le interesaba las corrientes y empleó las islas para realizar estudios sobre las profundidades del Atlántico. En sus visitas a las islas contó con el respaldo del pintor Borrel y el contramaestre Jean-Auguste de Guerne. Se realizó desde su barco más de cien artículos científicos.

Minas

A modo de ejemplo, muy cerca de Canarias, en Safi, rodó su estancia en Marruecos. Era la primera vez que se grababan imágenes en movimiento en este país. En teoría, visitaría todas las islas Canarias y, desde aquí, hizo estimaciones sobre las rutas que seguirían explosivos submarinos tras la I Guerra Mundial.

Albert Honoré Charles Grimaldi estableció ese mapa teórico de bombas que favoreció la seguridad marítima de Canarias para operar entre Estados Unidos y Europa. En otro ámbito, desarrolló una campaña contra la esclavitud en Cuba en 1867.

De Canarias, le interesaba las corrientes y empleó las islas para realizar estudios sobre las profundidades del Atlántico Norte. En sus visitas a las islas contó con el respaldo del pintor Borrel y el contramaestre Jean-Auguste de Guerne. Se realizó desde su barco más de cien artículos científicos.

A modo de ejemplo, muy cerca de Canarias, en Safi, rodó su estancia en Marruecos. Era la primera vez que se grababan imágenes en movimiento en este país. En teoría, visitó todas las islas Canarias y, desde aquí, hizo estimaciones sobre las rutas que seguirían mas minas marinas tras la I Guerra Mundial.