Canarias

La palmera canaria del Festival de Cine de Cannes, que cumple 70 años

Sin esa presencia de la palmera de las islas el Festival de Cine de Cannes no sería nada

Una palmera canaria en Cannes con la palma de oro en el símbolo de la ciudad
Una palmera canaria en Cannes con la palma de oro en el símbolo de la ciudad - ABC

Las autoridades canarias andan ahora intentando decirle al mundo financiero que sus islas son un plató natural para el rodaje de películascuando siempre lo ha sido. Han cambiado incentivos fiscales y modificado Ayudas de Estado autorizadas por la UE para captar más rodajes.

El progresivo control en Canarias del poder en manos de dirigentes que proceden de áreas rurales desde 2007 ha originado que, para determinadas autoridades, el cine en las islas sea algo nuevo. De ahí, la burbuja de productoras, páginas webs de servicios en destino, gestores de eventos y de servicios fiscales que están apareciendo en Canarias a pesar de las advertencias de la Agencia Tributaria (AEAT) para que las cosas se hagan de forma correcta.

La ausencia de nivel cuando las determinadas autoridades delegan la gestión la promoción de inversión o exposiciones sobre la historia de los rodajes en las islas origina que desconozcan el mejor detalle para promocionar el archipiélago: la palmera del Festival de Cannes es canaria. Para muchos técnicos, en Canarias el cine es una industria nueva y este tipo de detalles no se emplean para recordar las potencialidades de las islas.

La igual que en Los Ángeles, en California, que está llena de palmeras importadas desde Las Palmas de Gran Canaria, el Festival de Cannes en Francia, el más prestigioso del mundo, tiene esa particularidad canaria como estandarte. Porque la palmera canaria es el símbolo de la ciudad. Ninguna ciudad canaria de esas que quieren ser plataforma de rodajes de películas está hermanada con Cannes.

Y esa palmera que ha estado en poder de cientos de actores, actrices, directores y productores cumple este 70 años de edad. Los canarios están presentes, sin quererlo y sin pagarlo, en una de las mayores reivindicaciones del glamour francés y de la alfombra roja más famosa del mundo.

Porque si un festival ha sabido jugar con el equilibrio de cine de autor y estrellas populares ese es Cannes, que en sus 70 años de historia ha impulsado la carrera de grandes directores de culto, pero sin olvidar el lado más frívolo de la fama y la belleza que atrae a muchos espectadores.

La codiciada Palma de Oro del Festival de Cannes llega a sus 70 ediciones cubierta por primera vez por una "nube de diamantes" para conmemorar tanto ese aniversario como los 20 años de colaboración entre el certamen y el joyero suizo Chopard.

Es el emblema del festival de cine más importante del mundo y uno de los premios más prestigiosos del cine. Su forma está inspirada en la rama de Phoenix canariensis, la palmera de Canarias, que se encuentra también muy presente en la ciudad por razones históricas entre Canarias y Francia.

En sus inicios en 1955, esta elección no fue considerada muy original. Porque otros importantes festivales europeos ya utilizan el emblema de su ciudad el Oso de Oro de Berlín o el León de Oro en Venecia. Pero la hora de palmera canaria, símbolo de prestigio, también tiene una sensación más.

Las palmeras de Canarias están presentes en Cannes desde 1864. Fue producto de las decisiones del Lord Brougham cuando creó este destino porque no podía viajar a Italia por una cuarentena.

A Brougham le gustó el espacio y se construyó una villa de estilo italiano en una colina a las afueras de la ciudad. Y esto generó un efecto llamada con casas palaciegas.

Pasaron los años y la zona se convirtió en un emporio turístico de primer nivel mundial. Se trajeron árboles de India, Rusia, Australia y, de España, palmeras canarias. Sin esa presencia de la palmera canaria el Festival de Cine de Cannes no sería nada.

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