Yaiza Santana - Ángulo Insular

Enroque Sanitario

San Roque está dando la razón al PSOE y Podemos. Baltar ya está libre para demostrar a los canarios que pagan su salario que tiene ideas y principios para pinchar la burbuja sanitaria con un liderazgo real y adulto

Yaiza Santana
Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

Es la divertida reacción de siempre. Levantarse y apagar la televisión. Los delirios de grandeza global terminan en lágrimas amargas. Hasta junio de 2019 vamos a tener que aguantar debates sobre la competencia, que no cooperación, entre sanidad privada y la pública en Canarias. Es la agenda que las clínicas privadas de Las Palmas han permitido porque en Tenerife la cosa tiene otro ritmo. Desde hace un mes, PSOE y Podemos echan en cara al titular de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, José Manuel Baltar, que sus antiguos jefes están aprovechando y facturando a su departamento cosas del negocio de la sanidad pública. Se trata del grupo sanitario San Roque, que maneja su inventario de personal directivo con un sistema de inventario perpetuo.

¿Qué ha hecho el sector privado? Nada. Dar carta de credibilidad a las críticas y manifestaciones por las calles alentando al populismo sanitario. El consejero puede contar lo que quiera pero no puede dar un giro a los acontecimientos verdaderamente extraordinarios con semejante «protocolo clínico» de silencio. San Roque, que no es una ONG, está dando la razón al PSOE y Podemos. ¿Qué queda? Un empleado subestimado en el transcurso de una larga partida que no debe dejar de mirar la torre: los contribuyentes. Ha sido abandonado a mitad de una partida de ajedrez donde el «oponente» ha decidido enrocarse. En esta posición, el consejero debe demostrar que tiene ideas y principios que pueden pinchar la burbuja con un liderazgo real y adulto. Guarden las formas.

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