Canarias

El enigma de los huevos de aves gigantes de Canarias

Unos científicos despejan la incógnita y aclaran, en parte, que podrían ser de pardelas que anidaban al norte de Lanzarote

Uno de los fósiles de aves encontrados en Lanzarote
Uno de los fósiles de aves encontrados en Lanzarote - ABC

Científicos de la Universidad de Las Palmas (ULPGC) han comenzado a resolver el enigma de los huevos de aves gigantes de Lanzarote. En los años Sesenta se encontraron unos huevos de gran tamaño en una playa fósil de antigüedad pliocena inferior, es decir, entre 3 y 5 millones de años. En aquella época, se decía que pertenecían a aves gigantes terrestres no voladoras del orden Ratites, como es el caso de los avestruces y aves elefantes.

Pero los investigadores Juan Francisco Betancort, de la ULPGC, y Alejandro Lomoschitz, del Instituto de Oceanografía y Cambio Global (IOCAG), junto a investigadores franceses, sudafricanos y de Barcelona, han comenzado a llegar a algunas conclusiones. Aves gigantes, de entrada, no. En un artículo titulado ‘Fraccionamiento de isotopos de oxígeno entre la calcita de la cascara del huevo de aves y el agua corporal: aplicación a huevos fósiles de Lanzarote’, detallan que este enigma puede ser aclarado.

La presencia de estos restos en Canarias era una gran incógnita que algunos científicos veían dudosa por la gran dificultad que tenían las especies de gran tamaño para llegar a las otras islas. Con los datos del agua y una serie de ecuaciones, los expertos de la ULPGC y IOCAG calculan que estas aves anidaban en las islas y que podrían ser pardelas.

En el último estudio se ha empleado isótopos de oxígeno y carbono de la calcita que se encuentran en la cáscara de huevos de aves fósiles y que son normalmente usados para reconstruir condiciones paleo-ambientales.

La interpretación hecha hasta el momento de los valores de cáscaras fósiles de aves se han limitado a las variaciones en condiciones climáticas locales, porque aún no se había determinado los fraccionamientos entre la calcita, los fluidos corporales y el agua que bebían las aves".

En el texto, al que ha tenido acceso ABC, se señala que "los análisis de isótopos estables determinaron que las pardelas tenían comportamiento semi-acuático, que ingerían principalmente agua de mar y las aves gigantes un comportamiento terrestre, que ingerían agua dulce".

Por tanto, los expertos confirman el carácter terrestre de estas aves, estando más cerca su posible identificación y haciendo una mejor reconstrucción del ecosistema de esa época. De momento, pardelas. No de aves monstruosas.

Este asunto, hasta ahora, no tenía explicación porque las islas nunca han estado conectadas al continente africano al ser de origen volcánico. Existía la teoría de haber llegado a Canarias por masas de vegetación africana. O que los juevos gigantes llegasen flotando a las islas. Pero tampoco se han encontrado restos óseos. Era un sin resolver.

En algunas prospecciones se encontraron centenares de fragmentos de huevos de ratites, ofidios y galápagos. Por ejemplo: dos huevos enteros y varios fragmentados de ratites, dos moldes de huevos enteros y fragmentados de esta misma especie con presencia de poros; huevos y una vértebra de serpiente boa que, posiblemente, sea incluso autóctona del lugar. También fragmentos de huevos de tortuga; gasterópodos terrestres fósiles y muestras de los diferentes niveles de los yacimientos.

Estas pasadas investigaciones paleontológicas se llevaron a cabo en las zonas del norte del Risco de Famara, en las conocidas como Valle Chico, Valle Grande y Gusa, y en sedimentos del Mioceno Superior, por lo que las antigüedad de los restos. Podrían alcanzar una cifra entre 5,3 y 6 millones de años.

Antes del inicio del último estudio, los expertos en Canarias apuntaban teorías sobre "variaciones geográficas". Los huevos de aves fósiles encontrados en Órzola, al norte de Lanzarote, y La Graciosa, ha posibilitado a los científicos de IOCAG y ULPGC"comprender de forma adecuada las condiciones paleo-climáticas".

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