Secuencia de «Habanera» rodada en seis meses de 1937 en Canarias
Secuencia de «Habanera» rodada en seis meses de 1937 en Canarias - ABC

Cuando Joseph Goebbels eligió Canarias para hacer propaganda nazi

Contrató a la acriz Zarah Leander para protagonizar «Habanera», una película sobre Puerto Rico que ridiculizaba los restos del Imperio Español en América

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

El Gobierno de Canarias ha informado esta semana que el negocio de rodar películas en las islas dejó en el archipiélago en 2017 una cifra de 30 millones de euros. Es el gasto que se queda en el territorio aunque otra cosa es lo que se ahorran los promotores en Impuesto de Sociedades. Algunas de las productoras de cine que han recurrido a Canarias están siendo investigadas ahora por la AEAT por mal asesoramiento financiero. La apertura de actas por las autoridades tributarias ha frenado en seco la llegada de grandes rodajes a Canarias.

Rodar en Canarias no es algo nuevo. Hace 81 años las islas Canarias también fue escenario para grabar un melodrama; pero el objetivo no era ser un instrumento de ahorro de impuestos. Fue una herramienta ideada por Joseph Goebbels para la promoción de los abominables valores nazis en los cines de Alemania.

Se trata de la última película alemana de Douglas Sirk, «La Habanera». Sirk escapó poco después de Berlín a Estados Unidos. La película la protagonizó Zarah Leander, musa de Hitler y Goebbels con la que el régimen nazi pretendía ofrecer a Europa su réplica germánica a Greta Garbo o Marlene Dietrich. Leander era sueca. Lo más cercano y parecido que tenían los alemanes y que se podría parecer a Puerto Rico era Tenerife.

¿Espía rusa?

Tras la derrota alemana en Stalingrado, Zarah Leander regresó a Suecia y sus propiedades alemanas fueron confiscadas. En aquella época, el hierro de las minas nórdicas de Kiruna abastecían a Alemania en tiempos de guerra.

En 1936, Goebbels contrató a Leander. Hizo diez películas, una de ellas la de Canarias en 1937. Junto a Eva Braun, Leni Riefenstahl y Magda Goebbels formaba parte del círculo de mujeres más admiradas por Hitler. El historiador Anthony Beevor afirmó en 2004 que Leander era una espía rusa y pasaba secretos nazis a los rusos cada vez que visitaba su casa en Estocolmo.

Ese Puerto Rico que se rueda en Tenerife está lleno de corruptos terratenientes y autoritarios egoistas. Y la culpa es de Estados Unidos, que tiene en esa isla una colonia destartalada porque España abandonó esos dominios. El mensaje que se pretendía trasladar era: es mejor quedarse en Alemania que ser repatriado en una caja por cualquier epidemia caribeña. Como en casa, en ningún sitio.

Imperio

El doctor Francisco J. Hernández Adrián, de la Universidad de Nueva York y profesor en la Universidad de Durham, que es profesor de Lenguas y Culturas Modernas, sostiene que la producción nazi rodada en Tenerife buscaba reforzar conceptos como «estereotipos insulares comenta las fantasías del difunto Imperio español y la sitiada Segunda República española, como un medio indirecto de reflexionar sobre los deseos colonialistas en la Alemania nazi».

Y es que «Habanera» es un melodrama grabado en Puerto de la Cruz, que se convierte en el rodaje en Puerto Rico. El director Detlev Sierck, que se cambió en Estados Unidos el nombre a Douglas Sirk, cuenta con Zarah Leander tras la financiación que le llega desde UFA. UFA era la productora alemana, bajo control de Bertelsmann desde 1964, cesó su actividad al final de la Segunda Guerra Mundial.

Puerto de la Cruz

Tenerife se convierte en el rodaje en Puerto Rico, donde «la cultura caribeña se traduce como vago pasatiempo hispano, y la propaganda nazi habla a través de las actuaciones de trance de Zarah Leander en el transcurso de la Guerra Civil Española», detalla el profesor Hernández Adrián, que agrega que la obra pone de relieve «representaciones cargadas ideológicamente de ambientes insulares atlánticos». La película se estrenó el 18 de diciembre de 1937 y dura 100 minutos. Fue rodada en seis meses.

Para el catedrático de Historia del Cine de la Universidad de La Laguna (ULL), Fernando Martín, en esta producción alemana en Canarias «los europeos quienes salvan a los pobrecitos isleños de morir víctimas de la plaga e incluso muestran al hijo que la protagonista tuvo con el isleño, don Pedro, como un chico rubio y de piel clara, muy en la línea de los conceptos sobre raza aria». A su juicio, los nazis en materia de cine eran «unos maestros en ese tipo de producciones; de hecho, ellos son los inventores».