La criminal banda de piratas franceses que mató a 32 jesuitas peninsulares en Canarias

La lideraba Jacques de Sores, apodado como «Ángel Exterminador», que no tuvo piedad con los religiosos indefensos. Los Mártires de Tazacorte rezaban por el alma de sus asesinos al tiempo que cortaban cabezas y mutilaban uno a uno

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

La división entre España y Portugal de las tierras descubiertas y por descubrir más allá del Océano como resultado del Tratado de Tordesillas de 7 de junio de 1494 generó tensión en la islas Canarias. Jacques de Sores fue el más criminal de todos. Buscando dinero de las nóminas de los soldados españoles en las Indias detectó un buque con religiosos y no paró hasta acabar con ellos.

Jacques de Sores era un sádico misógino y psicópata que quería llamar la atención y hacerse un nombre en el Atlántico. Cuando saqueó La Habana en 1555 se dedicó a acuchillar las imágenes de religiosas o quitarle la ropa a los santos y vírgenes para vestirse con ellas.

Los franceses atacaban porque labula del Papa Alejandro VIno fue aceptada ni por Francia y menos por Inglaterra. Les prohibía exportar su especialidad: sembrar la división y producir daño a inocentes, industria nacional francesa en aquel periodo.

Los soberanos franceses e ingleses toleraron que sus corsarios atacaran sin piedad los intereses españoles en aguas europeas. Los protestantes franceses y británicos encontraron en el daño a intereses españoles cerca de Canarias una excelente fuente ingresos desde 1521.

Los corsarios que eran capturados eran condenados en España al ahorcamiento. Entre otros ataques, Guillaume Chaudet, un corsario protestante de Honfleur, se hizo con un importante cargamento de azúcar de Canarias. Entre 1536 y 1568 hay 37 buques atacados entre Península, Canarias y Azores.

Era un sicario que pedía a su tripulación que se fijaran bien por si veían sotanas en otros barcos

Las naves utilizadas por los corsarios calvinistas para ubicarse en Canarias eran redondas, a diferencia de las galeras, con dos o tres mástiles que se usaban para el comercio o la pesca a distancia y estaban equipados para atacar.