Clipper Fresa y chorizo de Teror
Clipper Fresa y chorizo de Teror - ABC
Nació en un garaje de Ciudad Jardín, en Gran Canaria, y Gonzalo Medina Ramos supo lanzar al imbatible producto industrial insular

Clipper Fresa cumple 60 años como refresco líder de los canarios

Embotelladora Canaria tiene su fórmula secreta para esta bebida, que solamente se comercializa en las islas: Frescura y conectar con los gustos de sus consumidores isleños

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

60 años. Esta es la edad que cumple Clipper, el producto canario líder de bebidas refrescantes gracias a la calidad del agua de Gran Canaria. De las pocas marcas netamente canarias que quedan en las islas.

La historia del producto comenzó a escribirse desde un garaje de la capital grancanaria. En la zona de Ciudad Jardín. Miles de hogares de las islas tienen a esta bebida como un objeto de devoción por sabores como el Clipper Fresa. Marcas como Fanta o Nik (Embotelladora del Pino) intentaron hacerle sombra al refresco canario. Pero ha sido imposible.

El 'Territorio Clipper', como reza uno de los eslóganes de la empresa fabricante, Embotelladora Canaria, es testigo desde el pasado año de la línea zin azúcar. Preciamente, el azúcar estuvo a punto de barrer del mapa al refresco insular porque en 1969 saltó a las islas la polémica por la prohibición en Estados Unidos del ciclamato para endulzar los refrescos.

Cuando nació, todo el azúcar de Clipper procedía de Cuba; pero la confusión obligó a la empresa a retar a cualquier canario que entregase, en 1969, una muestra de su producto con este ingrediente. Como premio, 6.000 euros de la época.

Nadie ha podido superar la fórmula de comercialización del industrial canario Gonzalo Medina Ramos, fallecido el pasado año, que lanzó el producto y tuvo la paciencia para no sucumbir a las ofertas internacionales de compra. Frescura, excelente logística, buen precio y sintonizar con el público local. Hasta Kalise tiene una línea de productos con este sabor para el público canario.

Cualquier peninsular que haya estado en Canarias haciendo la mili, estudiando, de turismo o trabajando habrá observado que este refresco, muy dulce, el público canario lo tiene por bandera de resistencia comercial frente a las bebidas importadas, ya sea marcas blancas o procedentes de multinacionales. Y cualquier padre canario que haya tenido a hijos estudiando o trabajando fuera de las islas habrá recibido, un suponer, añoranza por volver a probar esta bebida.

Clipper comenzó aquel verano de 1956 sus ventas en las playas canarias con el eslógan de 'Sencillamente increíble'. Su presencia es tradicional en todas las fiestas populares: Chorizo de Teror y Clipper Fresa es el premio por ir caminando a Teror cada septiembre, romería de la Virgen del Pino, en Gran Canaria.

En la historia de la producción de refrescos canarios hay recuerdos de todo tipo. Entre otros, en 1976 la producción para el mercado turístico, fundamentalmente, generó críticas entre los canarios por una ola de calor en un veranodehace 40 años, es decir, de 1976. Destinaban el agua embotellada para refrescos. Y eso calentó los ánimos.

En el ámbito social, la marca siempre ha estado muy presente en eventos de todo tipo. Vecinales o culturales. Desde un beñesmen a un patrocinio permanente de la Unión Deportiva Las Palmas, de la que Gonzalo Medina fue presidente, o como ocurre ahora en el Herbalife Gran Canaria.

Antes, las botellas de refrescos eran de cristal. En las tiendas se cobraba lo que ahora llaman ecotasa. Era necesario llevar la botella vacía a la tienda para no pagar un sobrecoste. Entre otras innovaciones, Embotelladora Canaria fue la primera empresa española que colocó un tapón de rosca. No de plástico como ahora, metálico. Ya el cristal ha pasado al plástico y a la lata para acercarse al mercado juvenil de las islas y en un formato más cómodo.

La batalla comercial por la irrupción de hipermercados en los Noventa no frenó a la marca canaria. Al contrario, los operadores internacionales, a fin de no generar rechazo entre la población local, no han dudado en incorporarlo a sus lineales. Forma parte del paisaje comercial de las islas.