Canarias

La apasionante historia de la emprendedora que creó La Moyera, el turrón más querido de las islas

Juana Rodríguez Santana lanzó el apreciado producto, siempre presente en fiestas y encuentros familiares. Está hecho con almendras y gofio de las islas

Turrón canario
Turrón canario - ABC

Ya ha superado sus primer centenario. Es una marca característica de las islas, La Moyera. Son 101 años ya de venta de este producto de la repostería artesanal que tiene su germen en el norte de Gran Canaria, en Moya.

La fundadora de la empresa fue Juana Rodríguez Santana en 1876. Ella adoraba todo lo relacionado con la repostería canaria. Como ella era de Moya y estaba de fiesta en fiesta vendiendo sus famosos turrones, pasó a ser conocida de forma cariñosa como La Moyera. Y, a partir de ahí, los turrones de esta familia canaria comenzaron a formar parte de la agenda obligada de las festividades de la isla.

La fábrica se colocó en lo que inicialmente era la vía Mateos de Matos Quintana. En 1902 los turrones tenían forma de tableta, como los de Alicante, y con almendra canaria.

Pero es en 1916 cuando se crea formalente la marca La Moyera. Un siglo después, la empresa sigue funcionando con el mismo formato con el que Juana Rodríguez empezó venderlos. Y es que la repostería en Moya es tremenda. Además de turrones, tienen productos como los bizcochos y suspiros de Moya con la marca Doramas.

Fueron mujeres que comenzaron de panaderas. De ahí, añadieron algo de valor añadido y sacaron al mercado productos inéditos en las islas. La fórmula, en el caso de los bizcohos de la marca Doramas, era la siguiente: El cliente ponía la materia prima. Doramas tiene en común con La Moyera que fueron lanzadas por mujeres emprendedoras un mismos municipio.

En el caso de los turrones La Moyera, la primera generación comienza a ayudar a la madre con apenas siete años y además acompaña a Juana Rodríguez Santana a venderlos. Esa menor, Dolores, fue la que en 1949 registró el formato de turrón que más le gusta a los canarios.

Ya se pueden comprar en centros comerciales, pero también sigue su modelo de comercialización tradicional con una caja del turrón metálica con colores amarillo, sombrilla. En todos los pueblos de Gran Canaria siempre está presente.

Además de Moya, en los barrios de la capital grancanaria de San José y San Nicolás se desarrolló esta actividad aunque el negocio familiar de Turrones La Moyera sigue funcionando como el la familia Peralta en Arucas o la empresa de los Ramírez, en Teror.

Su característica es que están hechos con una masa de azúcar, agua y claras batidas a punto de nieve, en un gran caldero en el que se añaden los ingredientes que le dan su característica textura y sabor. Matalahúva almendras tostadas, aroma tártaro, limón rallado, canela, y pan bizcochado rallado.

La masa se pone sobre una galleta dentro de unos aros de papel que le sirven de molde y se tapa con otra galleta. De aquí salen el turrón de almendras, el molido, azúcar y el de gofio.

Toda la actualidad en portada

comentarios