Canarias

El canario que fue «stormtrooper» en la nueva saga de Star Wars cuenta las claves del rodaje

David M. Santana ha cumplido su sueño de compartir rodaje con Harrison Ford, su ídolo desde niño

David M. Santana, rodeado de artículos de Star Wars
David M. Santana, rodeado de artículos de Star Wars - ABC

Lo soñó, lo persiguió y lo consiguió. Con un golpe de suerte, pero también con mucha constancia, David M. Santana ha logrado ser parte de la nueva entrega de «Star Wars», la séptima parte de una saga que admira desde pequeño —no duda en definirse como un friqui del éxito de George Lucas—, cuando en su Gran Canaria natal comenzó a saber algo acerca de espadas láser y «stormtroopers».

Fue, precisamente, como miembro de esta fuerza de asalto con su característica armadura metálica de color blanco que se metió en el rodaje y recibió órdenes directas de J. J. Abrams, director de «El despertar de la Fuerza», estrenada hace pocas semanas. E incluso compartió el set con su ídolo de la infancia, Harrison Ford, en la piel de Han Solo.

Todo comenzó a partir de la coincidencia en Londres con una paisana canaria —una actriz tinerfeña— que le contó que en una agencia de actores y modelos estaban buscando gente para determinadas películas, sin mayores detalles.

Mientras buscaba abrirse camino en su profesión de traductor de inglés y trabajaba en una tienda de música, David M. Santana consiguió algunos trabajos con esta agencia y fue parte, como extra, del rodaje de «Everest», estrenada después del último verano.

Sospechas

Habiendo mantenido la buena relación con sus empleadores, le resultó sospechoso que le enviaran una serie de emails preguntándole si tenía una buena condición física, si sabía usar espadas, armas de fuego o conocía los rudimentos de las artes marciales.

Siempre le hablaban del proyecto «AVCO». «Fue entonces que me meto en Google y me sale esa sigla como vinculada al Teatro Chino de Los Angeles donde se estrenó la primera, La Guerra de las Galaxias», lo que desveló para él el misterio: estaban trabajando en el episodio VII.

Cuando omenzaron los trabajos preparatorios, no les llamaban «stormtroopers» sino «buddies» («colegas», en inglés), del mismo modo que a «Chewbacca» le decían «furry ball» («bola peluda»), porque en todo momento se trataba de guardar el secreto más absoluto. «Controlaban al milímetro todo, era tal el nivel de secretismo que te sorprendía, rozaba el ridículo», dice ahora.

Finalmente, una vez descorrido el velo, dada la noticia de que estaban trabajando para esta gran superproducción y rodando ya en los estudios Pinewood de Londres, Santana se ve en el mejor de los tres grupos de «stormtroopers» que se habían formado, el «A» (había también un «B» y un «C»).

Santana, caracterizado de stormtrooper
Santana, caracterizado de stormtrooper- ABC

«Los A éramos líderes de escuadrón, se tiraba de nosotros para casi todo, interactuábamos con los actores y así fue que llego, en una escena, a agarrar del brazo a Harrison Ford y después le quito el arma», durante el ataque de la Primera Orden a planeta Takodana.

«Respirar y ver debajo del casco era muy difícil», reconoce ahora, aunque no le pesó durante los 42 días de rodaje, desde el mismo inicio, junto con estos colosos del cine.

Además, participó del anuncio que se rodó como avance para los meses antes del estreno y fue parte de la premiere europea en los cines de Leicester Square, en Londres, paseándose como «stormtrooper» entre estrellas y fans.

Un sueño hecho realidad que continuará en las próximas entregas de la saga y sus «spin off», para las que ya se ha comprometido a trabajar y a poner a prueba su profesionalidad. «No se verá afectada porque yo sea un fan», promete, cuando se le pregunta si predominará el actor o el friqui.

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