Sanidad

Canarias deberá indemnizar a la familia de una joven con epilepsia fallecida en su casa a la que no le hicieron las pruebas médicas adecuadas

El Materno Insular de Gran Canaria tenía el aparato estropeado y ni se molestó en informar a la paciente, que murió a los 21 años

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

El Servicio Canario de Salud (SCS) deberá pagar 52.774 euros a una familia de Fuerteventura por la muerte de una paciente con epilepsia desde que era una niña a la que no realizó todas las pruebas que precisaba, y que podían hacer sus hospitales, para diagnosticar de forma adecuada sus problemas.

El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 6 de Las Palmas de Gran Canaria considera probado que durante los años que la paciente fue atendida por distintos servicios de la sanidad pública canaria hubo descoordinación entre las unidades que la examinaron y trataron. La joven acabó muriendo a los 21 años en su casa.

La juez considera al SCS responsable patrimonial de la muerte de la joven de Fuerteventura al quedar acreditado que se le hizo "perder la oportunidad" de tener un mejor diagnóstico de su epilepsia, lo que le hubiera dado opción a un tratamiento adecuado.

La sentencia, hecha pública por la asociación El Defensor del Paciente, que ha asistido jurídicamente a la familia afectada, entiende probado que se tenía que haber hecho a la joven una prueba diagnóstica concreta, llamada vídeo EEG, que había sido recomendada por sus médicos y que ella misma llegó a pedir de manera "urgente".

Sin embargo, no se le hizo porque el aparato que tenía para tal fin el Complejo Hospitalario Materno Infantil-Insular de Gran Canaria estaba estropeado.

La juez remarca que el SCS no informó a la familia de esa incidencia, ni tampoco de que había otro equipo disponible en otro de sus hospitales en Tenerife, recogió Efe.