Cada segundo circula por Canarias 15,3 millones de metros cúbicos de agua

Científicos británicos y norteamericanos constatan que el declive de la fuerza del mar en el Atlántico a la altura del archipiélago es ya progresivo; pero no estaría relacionado con el cambio climático

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

La velocidad del mar es un factor clave para comprender ciclos fundamentales para la vida humana. La red de sensores que hay en el planeta pone de relieve que la velocidad del agua del Atlántico que pasa por Canarias está en declive.

El agua es un recurso cada vez más investigado porque está amenazado y, en particular, la calidad de las aguas costeras. Une ámbitos acuáticos, terrestres, atmosféricos y antropogénicos, es decir, todos se ven significativamente afectados por procesos dinámicos y complejos. Esta es una de los aspectos que está estudiando el Centro Nacional de Oceanografía en Southampton, en el Reino Unido por el profesor David Smeed.

La red OSNAP científica recoge datos de las islas desde 2004 con sensores submarinos. Las evaluaciones científicas oportunas, precisas y consistentes, el monitoreo y la previsión de la calidad del agua son cruciales para garantizar la sostenibilidad económica y social.

Desde su puesta en marcha en 2004 hasta 2016, de acuerdo con diferentes estudios consultados por ABC, los científicos han descubierto que la fuerza de la circulación del Atlántico, es decir, la que vemos en superficie pero que procede de sus profudidades, transporta a la altura de las islas un promedio de unos 15,3 millones de metros cúbicos de agua por segundo.

La red que está analizando la velocidad del mar se llama OSNAP y está formado por 53 sesores que miden las condiciones del agua, incluida la temperatura, la salinidad y la velocidad actual. Uno de esos sensores está alineado entre Canarias y Florida.

En 2008 era más rápida

Desde 2004, se han desplegado 22 sensores amarrados entre las islas Canarias y Florida a lo largo de la línea de latitud a 26,5 ° norte, donde el sistema AMOC emite datos. La matriz de sensores, conocida como red de monitoreo de cambio climático Rapid, programa de monitoreo financiado por el Consejo de Investigación del Medio Ambiente del Reino Unido, ha analizado continuamente la fuerza y la temperatura de la corriente a diferentes profundidades.

Mediciones como las que maneja el sistema Rapid revelan que la circulación se ha debilitado cerca de un 3% anualmente entre 2004 y 2008, con una potencia media de 17,5 millones de metros cúbicos por segundo.

La mayor parte del declive de velocidad observado fue entre abril de 2008 y marzo de 2012, cuando fue alrededor de un 15% más débil en promedio que en los cuatro años anteriores. Las mediciones también han mostrado que la intensidad de las corrientes ha variado hasta en un 70% de un año a otro, dependiendo de la temperatura del viento y del agua de mar.

Temperatura

Este mes de febrero un estudio del profesor David Smeed ha aputado que hay más datos sobre la desaceleración del mar en el Atlántico norte.

Que el mar sea más lento no tiene nada que ver con calentamiento global alguno. Susan Lozier, oceanógrafa física y profesora en la Escuela de Medio Ambiente de la Universidad de Duke, Carolina del Norte, en Estados Unidos, apuntó en 2016 que con datos como los que proceden de Canarias habría que analizar ahora cuánto de la circulación del agua tiene que ver con los vientos alisios y cuánto por la formación de agua fría y densa que se hunde en las profundidades del mar.

Desde 2004, en el Atlántico se han vivido dos inviernos fríos seguidos. Lozier agrega esos periodo fríos implicó que se liberó una gran cantidad de calor a la atmósfera, formando una gran cantidad de agua de baja temperatura. El impacto de esas liberaciones de energía en la fuerza del mar no está definido de momento.