Canarias

70 años del hallazgo por España de fosfato en el Sahara

Tuvo un importante impacto económico para nuestro país aunque los camioneros canarios en 1977 se hartaron de los ataques saharauis y se fueron. Marruecos invierte 62 millones en una universidad en El Aaiun con dinero de Fos Bucraa

Puesto de vigilancia en la planta de fosfato de Fos Bucraa en mayo de 1974
Puesto de vigilancia en la planta de fosfato de Fos Bucraa en mayo de 1974 - Francisco Orriach

Este 2017 se cumplen setenta años del descubrimiento de fostatos de alta calidad por el geólogo, catedrático y académico de Ciencias Manuel Alía.

El impacto de ese descubrimiento generó mucha riqueza y empleo inverso en zonas como las islas Canarias, que tenían en El Aaiun una de las fuentes de ingresos más importantes para pequeñas y medianas empresas familiares de sectores como automoción idnsutrial, el transporte y comercio mayorista.

También problemas. Alía estuvo hizo 16 misiones en el Sáhara desde 1942 bajo la dirección del profesor Eduardo Hernández-Pacheco. Con escasos medios técnicos aunque con el respaldo de las autoridades en lo que era una provincia española, Alía logró cartografiar lo que sería uno de los escenarios más rentables de la minería mundial.

Marruecos y Estados Unidos ya eran en esos momentos líderes mundiales en fosfatos. En 1947, Manuel Alía anuncia que ha descubierto minerales con una calidad excelente en lo que era Bucraa. De ahí, en 1962 surge una empresa estatal española con el nombre de Fosfatos de Bucraa, S.A. España pasó a ser un actor clave en el negocio internacional de este tipo de materiales.

Tras la Marcha Verde España cede la gestión del suelo del Sahara a Marruecos. Y los derechos pasan a manos de OCP, que es el acrónimo de Office Chérifien des Phosphates, que mantiene en sus puestos a los españoles en estaban trabajando en la planta de extracción. El director general de la planta de Bucraa es marroquí y su adjunto, español. Esta presencia española se debe a que España seguía siendo accionista de la planta.

Pero los empleados, mayormente canarios, se hartan de los ataques que reciben por parte de los saharauis del Polisario. En mayo de 1977, hace ahora justo 40 años, el Polisario decide atacar a los trabajadores por el séptimo aniversario de su fundación para forzar la salida española.

En junio de 1977 muere el camionero madrileño Adolfo García Relaño, de 48 años, en un hospital de Las Palmas capital por la explosión de una mina colocada por el Polisario en un tramo de carretera de El Aaiun También resulta herido de 29 años, natural de Cáceres, José Antonio Timor Domínguez. Así lo contaba ABC.

En esa época se saca de la mina de fosfato de Bucraa 1.100 toneladas diarias y el número de españoles que trabajan es de 129 españoles. Una treintena de ellos eson camioneros canarios que deciden poner rumbo a Las Palmas. Las autoridades marroquíes ven frenada la producción por el sabotaje y los ataques a la cinta de goma de 100 kilómetros de extensión que trasporta el fosfato. Por ese motivo los camioneros canarios y peninsulares eran imprescindibles.

40 años después, desde que los trabajadores españoles se han ido de la zona apenas se compra servicios en Canarias. La heredera de los derechos mineros de España no ha contado con empresas de las islas en la inversión de 62 millones de euros que ha destinado para la construcción de la Universidad Politécnica de El Aaiun. Se trata de un proyecto con el que Marruecos quiere seducir a la ONU sobre su estrategia sobre de los DD.HH en esta zona. Sí hay empresas de nuestro país suministrando servicios de ingeniería y logística.

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