Inendio en la cumbre de Gran Canaria de 2007
Inendio en la cumbre de Gran Canaria de 2007 - C7

10 años de la «protesta sindical» que quemó 20.000 hectáreas de masa forestal

El autor, armado con una sola cerilla, denunciaba que no había medios contra los incendios y «se me fue de las manos». Ocurrió en 2007 en Canarias. La Guardia Civil sostiene: «nunca antes se había hecho tanto daño con tan pocos medios»

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

Juan Antonio Navarro Armas, el vigilante forestal que provocó el incendio de 2007 en Gran Canaria, uno de los peores desastres ambientales que han sufrido las islas hasta la fecha, ha pedido este lunes perdón y ha alegado que el fuego se le «fue de las manos» porque solo quería mostrar que había pocos medios de extinción.

Ha sido en la primera sesión del juicio con jurado que se ha iniciado en la Audiencia de Las Palmas. Navarro Armas ha afirmado que eligió el día a conciencia, el 27 de julio, pero no para causar la «catástrofe» que provocó, con más de 20.000 hectáreas de terreno de alto valor ecológico quemadas en las cumbres y medianías de Gran Canaria y 4.550 personas evacuadas ante el riesgo para sus vidas.

El procesado ha explicado que escogió también el momento, las 14.00 horas, con todas las condiciones favorables para que propagara el fuego, y avisó «al minuto» al Centro de Coordinación Operativa Insular (Cecopin) para el control de incendios, para que lo apagaran, algo que pensó que iba a ocurrir «al momento», por lo que se quedó en el lugar donde inició el fuego en el Pinar de Pajonales, en el municipio de Tejeda.

El jefe del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) en Las Palmas que efectuó el atestado ha testificado ante el tribunal que «nunca antes se había hecho tanto daño con tan pocos medios», ya que el fuego fue iniciado con una sola cerilla, según ha recordado el propio acusado.

Condena

El procesado ha aceptado ser condenado a ocho años y medio de prisión, con el beneficio de las atenuantes de confesión y dilaciones indebidas, pues inicialmente se enfrentaba a una posible pena de 16 años, según ha recordado el fiscal, quien ha dicho que se trata del último juicio de incendio forestal que va a juzgar un jurado en España, ya que la ley ha cambiado.