Ganado trashumante atravesando La Iglesuela del Cid (Teruel)
Ganado trashumante atravesando La Iglesuela del Cid (Teruel) - Mari Roig
Sociedad

Los últimos trashumantes

Cuatro ganaderos del Maestrazgo turolense mantienen viva la tradición y parten estos días con sus rebaños hacia las tierras más cálidas del Levante. Todo un espectáculo de historia viva

ZaragozaActualizado:

Gonzalo Gargallo acaba de pasar con su rebaño de 500 ovejas por La Iglesuela del Cid, localidad del Maestrazgo turolense incluida en la ruta anual de su trashumancia. Es uno de los cuatro ganaderos de esta zona de la provincia de Teruel que mantiene viva una tradición que constituye todo un espectáculo: miles de cabezas de ganado parten en busca de las temperaturas suaves del Levante para pasar el invierno y esperar a la primavera, cuando emprenden la ruta inversa en busca de los pastos y las temperaturas más frescas del Maestrazgo turolense.

Este año, Gonzalo Gargallo ha sido el primero en atravesar las calles del casco antiguo de La Iglesuela del Cid. A él le seguirán los otros tres ganaderos que cada año hacen la misma ruta trashumante: uno de Cantavieja que transita con sus más de 1.200 cabezas de ganado ovino, y dos más de los alrededores. Entre ellos, unos ganaderos de Fortanete: el padre, con un rebaño de ovejas, y los hijos con ganado vacuno, según explica la responsable de la Oficina de Turismo de La Iglesuela, Mari Carmen Roig.

Mari Roig

«La Iglesuela del Cid es punto clave en el paso de la trashumancia que se dirige desde el Maestrazgo de Teruel hacia las costas de Castellón y Tarragona», indica Roig. Varias calles de este bello municipio turolense forman parte de la vereda o vía pecuaria que se dirige hacia la costa.

El rebaño de Gonzalo Gargallo que acaba de cruzar La Iglesuela del Cid tiene como punto de destino la localidad castellonense de San Rafael del Río. Allí, en el Bajo Maestrazgo de Castellón pasarán el invierno hasta que, con la llegada de la primavera, regresen a sus tierras turolenses de origen.